La Intervención en Venezuela (Operación Lanza del Sur)

La madrugada del 3 de enero de 2026 marca un punto de inflexión sin precedentes en la historia contemporánea de las relaciones interamericanas y en la arquitectura de seguridad del Hemisferio Occidental. La ejecución de una operación militar a gran escala por parte de los Estados Unidos en territorio venezolano, que resultó en la captura y extracción del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, representa la culminación de un ciclo de tensiones que se aceleró drásticamente durante el segundo semestre de 2025. Este análisis detalla las dimensiones tácticas, legales, institucionales y económicas de una acción que, bajo el nombre clave de Operación Southern Spear, ha alterado de forma irreversible el equilibrio geopolítico regional.   

Dinámica Táctica y Cronología de la Incursión Militar

El inicio de las hostilidades se registró aproximadamente a las 02:00 horas (VET), cuando una serie de detonaciones coordinadas sacudió los puntos neurálgicos de la capital, Caracas, y zonas estratégicas en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. De acuerdo con informes de inteligencia y reportes de campo, el ataque no fue una incursión aislada, sino una ofensiva multidimensional que integró ataques aéreos de precisión, operaciones de guerra electrónica y el despliegue de unidades de misiones especiales en tierra.   

La operación se caracterizó por un uso intensivo de aeronaves de vuelo bajo y helicópteros de ataque, presumiblemente del 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (SOAR), que neutralizaron de forma sistemática las capacidades de defensa aérea y los centros de mando del régimen de Maduro. Los bombardeos iniciales se concentraron en infraestructuras de comunicación y energía, provocando apagones masivos en el sur de Caracas y áreas circundantes al complejo militar de Fuerte Tiuna.   

Objetivo EstratégicoUbicaciónImpacto y Estatus Operativo
Fuerte TiunaCaracasDestrucción de hangares, corte total de energía y evacuación del mando central 
Base Aérea La CarlotaCaracasBombardeo de pistas e inhabilitación total de la base aérea Francisco de Miranda 
Puerto de La GuairaLa GuairaAtaque con drones a infraestructuras portuarias y terminales estratégicas 
Aeropuerto de HigueroteMirandaDestrucción de la base de helicópteros y depósitos de combustible 
Cerro El VolcánMirandaAtaque a sistemas de antenas y centros de comunicaciones electrónicas 
Base Aérea N.º 3BarquisimetoInhabilitación de la flota de aviones F-16 venezolana 
Aeropuerto de CharallaveMirandaBombardeo del aeropuerto privado utilizado para logística de la élite gobernante 
Cuartel de la MontañaCatia La MarBombardeo del complejo donde reposan los restos de Hugo Chávez 

La fase más crítica de la operación fue la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Diversas fuentes oficiales y reportes de la cadena CBS News confirmaron que la misión de captura fue ejecutada por la Fuerza Delta (Delta Force), la unidad de élite del Ejército de los Estados Unidos especializada en misiones antiterroristas de alta complejidad. Esta unidad, que cuenta en su historial con operaciones como la eliminación de Abu Bakr al-Baghdadi en 2019, logró penetrar el anillo de seguridad presidencial en un momento de máxima vulnerabilidad del sistema de defensa venezolano. A las 05:21 VET, el presidente Donald Trump hizo pública la noticia a través de su plataforma Truth Social, declarando que ambos habían sido «capturados y sacados del país».   

La Arquitectura Estratégica de la Operación Southern Spear

El éxito de la incursión del 3 de enero no puede entenderse sin la acumulación sistemática de presión militar y logística iniciada en agosto de 2025. Bajo la justificación de combatir el tráfico de estupefacientes que la administración estadounidense califica como un «ataque armado» contra su población, el Pentágono desplegó una flota híbrida en el Caribe, encabezada por el portaaviones USS Gerald R. Ford y una fuerza de tarea compuesta por destructores y más de 4,000 infantes de marina.   

La Operación Southern Spear evolucionó desde una misión de vigilancia marítima con sistemas autónomos en enero de 2025 hacia una campaña de «contranarcoterrorismo» letal a finales de ese año. Entre septiembre y diciembre de 2025, las fuerzas estadounidenses ejecutaron más de veinte ataques cinéticos contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y el Pacífico, resultando en al menos 107 víctimas mortales. Estos ataques sirvieron para probar las reglas de enfrentamiento (ROE) y para establecer un precedente operativo de ataques letales sin previo aviso contra activos vinculados al gobierno venezolano.   

El marco conceptual de esta operación se basa en la designación del Cartel de los Soles como una organización terrorista extranjera, una medida tomada por el Departamento de Estado en noviembre de 2025 que amplió las opciones militares de la administración Trump al equiparar al gobierno de Maduro con estructuras como el Dáesh o Al Qaeda. La justificación central, articulada por el Secretario de Defensa Pete Hegseth, sostiene que el flujo masivo de fentanilo y cocaína constituye una amenaza a la seguridad nacional que requiere el uso de la fuerza militar fuera del marco tradicional de la aplicación de la ley.   

Justificación Jurídica y Controversia Institucional en EE. UU.

La legalidad de la operación ha generado un debate intenso dentro de los círculos de poder en Washington. La Casa Blanca ha invocado los poderes constitucionales del presidente bajo el Artículo II como Comandante en Jefe para justificar la acción de «autodefensa» contra organizaciones criminales que han sido designadas como una amenaza existencial para el pueblo estadounidense.   

Sin embargo, voces críticas en el Congreso, lideradas por el senador demócrata Rubén Gallego, han calificado la intervención como una «guerra ilegal». Gallego, veterano del Cuerpo de Marines, argumentó que no existe una declaración de guerra formal ni una autorización específica para el uso de la fuerza militar (AUMF) que permita atacar un Estado soberano o capturar a su líder bajo estas condiciones. Por su parte, el senador republicano Mike Lee expresó su escepticismo inicial, aunque tras ser informado por el Secretario de Estado Marco Rubio, señaló que la acción se enmarcaba en la ejecución de una orden de arresto federal emitida en 2020 contra Maduro por cargos de narcoterrorismo.   

Base Legal CitadaInstitución / ActorArgumento Central
Artículo II de la ConstituciónCasa Blanca / PentágonoAutoridad inherente para defender la nación de ataques armados inminentes (narcotráfico) 
Indictment de Nueva York (2020)Departamento de JusticiaOrden de captura vigente por conspiración con las FARC para traficar cocaína 
Resolución de Poderes de GuerraCongreso (Críticos)Falta de consulta previa y ausencia de autorización legislativa para hostilidades 
Designación TerroristaDepartamento de EstadoClasificación de Maduro como líder de una organización terrorista extranjera 

A nivel internacional, la controversia es aún mayor. Expertos en derecho internacional han invocado el «test de Caroline» para evaluar si la amenaza que representaba el gobierno venezolano era «instantánea y abrumadora», requisitos necesarios para una acción preventiva de este tipo. La ONU ha recibido denuncias formales de Venezuela acusando a EE. UU. de violar el principio de prohibición del uso de la fuerza y la integridad territorial, mientras que organizaciones de derechos humanos cuestionan si los ataques selectivos contra embarcaciones y ahora infraestructuras civiles en Caracas no constituyen ejecuciones extrajudiciales.   

Colapso Institucional y Respuesta del Alto Mando Venezolano

La reacción dentro de Venezuela ha estado marcada por la incertidumbre y una movilización defensiva inmediata. Ante el paradero desconocido del presidente, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumió el rol de vocera principal, denunciando una «agresión imperialista» diseñada para apoderarse de los recursos estratégicos del país, particularmente petróleo y minerales. Rodríguez exigió a la administración Trump «pruebas de vida» inmediatas del mandatario y de la primera dama, subrayando que el gobierno no reconocería ninguna autoridad impuesta desde el exterior.   

Bajo el marco constitucional, Maduro (o en su defecto el Consejo de Defensa de la Nación) decretó el «Estado de Conmoción Exterior» en todo el territorio nacional. Esta medida faculta al Estado para movilizar todas las fuerzas vivas, incluyendo la Milicia Nacional Bolivariana y los colectivos organizados, para enfrentar una supuesta invasión extranjera en curso.   

La figura clave en el terreno ha sido el Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, quien a través de un mensaje grabado desde su residencia calificó el ataque como «ruin y cobarde». Padrino López ordenó el despliegue inmediato del Comando Estratégico Operacional (CEOFANB) para la defensa integral y advirtió que el ejército resistiría cualquier intento de ocupación territorial. Por otro lado, el Ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció en las calles de Caracas con chaleco antibalas y casco, haciendo un llamado a la calma para evitar que el país caiga en la «anarquía» que, según él, busca el invasor.   

Funcionario VenezolanoAcción InmediataSignificado Político
Delcy RodríguezDenuncia diplomática y exigencia de prueba de vidaSucesión constitucional de facto y defensa de la legitimidad 
Vladimir Padrino LópezDespliegue del mando militar defensivoMantenimiento de la cohesión de las fuerzas armadas 
Diosdado CabelloPresencia física en las calles de CaracasControl del orden interno y de las bases chavistas 
Tarek William SaabDenuncia de «secuestro» ante la comunidad internacionalMarco legal para el contraataque jurídico en organismos multilaterales 

Geopolítica Regional: Un Continente en Alerta Máxima

La intervención estadounidense ha fracturado aún más el panorama político de América Latina. Los gobiernos de la región se han dividido entre la condena tajante de la acción militar y la celebración de la caída de lo que consideran una dictadura.   

El Eje de Condena y Preocupación:

  • Colombia: El presidente Gustavo Petro ha sido uno de los actores más activos, solicitando una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y de la OEA. Petro activó un plan de contingencia en la frontera para gestionar el posible flujo masivo de refugiados y prevenir ataques del ELN en territorio colombiano como represalia por la acción estadounidense.   
  • México: La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó el uso unilateral de la fuerza y llamó a respetar los principios de la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo sobre las consecuencias de desestabilizar la región.   
  • Brasil: El gobierno de Lula da Silva, que nunca reconoció la reelección de Maduro en 2024 pero aboga por una salida negociada, ve este ataque como un desafío frontal a su política exterior de mediación.   
  • Cuba y Bolivia: Ambos países han calificado el bombardeo como un acto de «terrorismo de Estado» y han reafirmado su apoyo incondicional al gobierno bolivariano.   

El Eje de Respaldo a la Intervención:

  • Argentina: Javier Milei celebró abiertamente la noticia, publicando videos con la frase «La libertad avanza» y vinculando la captura de Maduro con el fin de un ciclo de opresión en el continente.   
  • Oposición Venezolana: María Corina Machado, recientemente distinguida con el Premio Nobel de la Paz, declaró estar lista para asumir el gobierno junto a Edmundo González Urrutia. Machado subrayó que el país atraviesa un «momento histórico» y que existe una hoja de ruta para una transición democrática inmediata respaldada por la comunidad internacional.   

Reacciones de las Potencias Globales y Organismos Internacionales

Fuera del continente americano, el ataque ha provocado una respuesta contundente de los aliados estratégicos de Caracas. Rusia e Irán han liderado la condena global, calificando la operación como una violación flagrante de la soberanía nacional y un acto de agresión ilegal.   

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, bajo la dirección de Sergei Lavrov, exigió claridad inmediata sobre el paradero de Maduro y calificó los pretextos estadounidenses como «infundados e insostenibles». Bielorrusia, por su parte, advirtió que Venezuela podría convertirse en un «segundo Vietnam» para Washington si la situación escala hacia una ocupación prolongada.   

La Unión Europea ha mostrado una postura de cautela diplomática. Kaja Kallas, Alta Representante para Política Exterior, pidió «moderación» y el respeto a los principios del derecho internacional, mientras recordaba que la UE ya había cuestionado la legitimidad de Maduro tras las elecciones de 2024. España, a través del presidente Pedro Sánchez, ha solicitado una «desescalada» urgente y ha puesto su infraestructura diplomática a disposición para mediar en el conflicto.   

País / OrganismoPostura OficialAcción Tomada / Solicitada
RusiaCondena totalExigencia de aclaración del paradero de Maduro ante la ONU 
IránCondena totalCalifica el ataque como «violación flagrante de la soberanía» 
Unión EuropeaCautela y mediaciónLlamado a una solución pacífica y democrática 
EspañaPreocupación y mediaciónSeguimiento exhaustivo de la seguridad de sus ciudadanos 
ONUMonitoreo de seguridadSolicitud de reunión de emergencia por parte de Venezuela y Colombia 

Impacto en los Mercados de Energía y el Precio del Petróleo

El sector energético global ha reaccionado con una volatilidad significativa ante la interrupción potencial del suministro venezolano y el aumento del riesgo geopolítico en el Caribe. Venezuela, a pesar de sus crisis internas, sigue poseyendo las mayores reservas probadas de crudo del mundo y su producción es vital para varias refinerías en la costa del Golfo de EE. UU. y para el mercado asiático.   

Inmediatamente después de confirmarse los bombardeos, los precios de referencia internacional experimentaron un rebote técnico. El crudo Brent recuperó el nivel de los 60 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió aproximadamente un 2.9%, alcanzando los 56.75 dólares.   

Crudo de ReferenciaPrecio (2 de enero)Precio (3 de enero)Variación %
Brent$60.75~$62.00+2.4% a +2.9% 
WTI$57.32~$57.90+2.4% a +2.9% 

La mayor preocupación de los analistas no es solo la producción actual, sino el «cuello de botella» logístico. El bloqueo naval impuesto por EE. UU. y los ataques a los puertos de La Guaira y las instalaciones de PDVSA han forzado el cierre de pozos en la Faja del Orinoco debido a la falta de almacenamiento disponible. Bloomberg ha reportado que la producción podría caer un 25% adicional en las próximas semanas si los tanqueros cargados no pueden zarpar, lo que dejaría atrapados millones de barriles en inventarios flotantes.   

Este escenario se ve agravado por las sanciones a las empresas navieras que colaboraban con el gobierno de Maduro para evadir restricciones previas. Sin embargo, se ha observado una «válvula de alivio»: los cargamentos gestionados por Chevron hacia EE. UU. han continuado operando bajo licencias específicas, lo que sugiere que Washington busca decapitar políticamente al régimen sin provocar un colapso total de sus propios suministros energéticos internos.   

Consecuencias para la Seguridad Regional y Sucesión Política

La captura de Maduro abre un vacío de poder complejo. Según la legislación venezolana, la vicepresidenta Delcy Rodríguez debería asumir la presidencia para completar el periodo constitucional. No obstante, la realidad en el terreno es de un gobierno de emergencia liderado por el alto mando militar y figuras como Diosdado Cabello, quienes controlan los servicios de inteligencia (SEBIN) y la capacidad de movilización de las bases populares.   

La Operación Southern Spear ha logrado su objetivo táctico de extraer al líder, pero deja pendientes interrogantes críticas sobre la estabilidad a largo plazo:

  1. Resistencia Asimétrica: La declaración del Estado de Conmoción Exterior sugiere que el chavismo intentará una estrategia de resistencia armada interna, utilizando la Milicia y los colectivos para hostigar cualquier intento de gobierno de transición respaldado por EE. UU..   
  2. Crisis de Refugiados: La inestabilidad inmediata podría provocar una nueva ola migratoria hacia Colombia, Brasil y las islas del Caribe, presionando las ya tensas infraestructuras de acogida en la región.   
  3. El Juicio en EE. UU.: Maduro será trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo, en un proceso que el Departamento de Justicia ha preparado durante años. Este juicio se convertirá en un escenario de confrontación política internacional, donde la defensa de Maduro probablemente cuestionará la legalidad de su captura como una violación de la inmunidad de soberanía.   

El mundo observa ahora si este movimiento audaz del gobierno de Donald Trump resultará en una transición democrática fluida bajo el liderazgo de figuras de la oposición o si Venezuela se hundirá en un conflicto civil prolongado que arrastrará a sus vecinos y a las potencias globales a una confrontación de mayor escala en el corazón del Caribe. La «zona de paz» declarada por la CELAC hace una década ha sido rota, y las consecuencias definitivas de la madrugada del 3 de enero de 2026 solo comenzarán a comprenderse en los meses venideros.   

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