Mundos paralelos y esquizofrenia política

Lacalle Pou: “Vamos a manejar el dinero suyo como si fuera nuestro”.

Las redes se hacen una panzada con los dichos de Lacalle Pou. Los que dividen a la sociedad por barrios están fritos, dijo un día, cuando días antes, había señalado que no puede ganar lo mismo un trabajador en Santa Catalina que otro en Pocitos.

Algo de esta esquizofrenia vebal ya habíamos adelantado en una columna semanas atrás en EL ECO, con motivo de la recorrida de Lacalle Pou por Conchillas.

Algo así como decir todo para no decir nada a la vez.

En efecto.

El senador Luis Lacalle Pou, que lidera las encuestas del Partido Nacional, dijo en Conchillas que si llega al gobierno “vamos a manejar el dinero de ustedes como si fuera nuestro” y prometió una rebaja del combustible y la tarifa de luz.

Organizado por la Lista 40 de Javier García y Miguel Asqueta en el departamento, Lacalle Pou estuvo en Conchillas en el marco de la recorrida por pueblos pequeños que realiza en todo el país.

Hay una cosa medio perversa en esta campaña electoral, algo cuasi esquizofrénico en el decir  del principal candidato del  Partido Nacional,  donde en los discursos se asevera que el otro dijo cosas que nunca dijo, o si las dijo, dijo totalmente lo contrario. Hay una estrategia de decir “vamos a cambiar las cosas” que en realidad es decir “volveremos a lo de antes, lo que hacíamos cuando gobernamos nosotros” pero sin decirlo, sino diciendo “nosotros somos el cambio” cuando en realidad “el cambio” fue el que hizo el Frente Amplio sobre lo que habitualmente hacían blancos y colorados en cien años de gobiernos compartidos.

Los candidatos del Frente Amplio nunca dijeron que van a aumentar impuestos si llegan al gobierno nacional, sin embargo Lacalle Pou asegura que “no es necesario y conveniente ajustar las tarifas”. Pero a los cinco minutos de discurso, asegura que “no les vamos a prometer bajar los impuestos” o sea que los van a mantener o aumentar, pero asegura que va a poder bajar la tarifa de luz y el combustible.

Más allá que la baja del combustible, especialmente el “gasoil sin impuestos” fue el caballito de batalla con el que su padre Luis Alberto Lacalle ganó la elección de 1990 y al otro día aumentó el gasoil en lugar de rebajar, el discurso ahora de su hijo es un “digo y no digo” que resulta llamativo.

“Yo no vengo por gusto acá. si ando recorriendo coloNIA es porque estoy convencido que mi equipo va a cambiar las cosas” dice Lacalle Pou, y cuando dice “cambiar las cosas dice volver a lo que hacían antes los partidos tradicionales, es decir el opuesto de lo que hace ahora el Frente Amplio, y agrega “Decimos que no es necesario y no es conveniente ajustar las tarifas para achicar el agujero, no nos damos cuenta que están cerrando empresas, pensar que el Uruguay sale de esta situacion con mas tarifa y más impuestos es no entender la economía y no entender el país” asegura. Ningún candidato, de ningún pàrtido y menos de los del actual gobierno, ha dicho que se van a tener que aumentar las tarifas, sin embargo Lacalle Pou lo larga como si, efectivamente, los candidatos del Frente Amplio hubieran dicho algo similar “Nosotros les venimos a decir acá en conchillas que nos vamos a hacer cargo de los números del Estado, que vamos a manejar responsablemente la plata de ustedes, que vamos a respetar a los pagadores de impuestos, nosotros somos empleados de ustedes y vamos a manejar la plata como si fuera nuestra” asegura Lacalle Pou.

Y eso le queremos venir a decir acá mirándolos a los ojos, agrega “Por supuesto que hay que ahorrar, tenemos un equipo preciosos que se llama Mejora de Gestión que nos dice que si un gobierno se dedica a hacer las cosas bien, y está arriba de los temas, el que tiene tienda que la atienda, les aseguro que el país rápidamente puede hacer un ahorro. Y apenas lo hagamos, ahí si vamos a venir a Conchillas  que le vamos a aflojar el cinturón” dice, y entonces, larga su promesa “si hoy les digo que les voy a bajar los impuestos no le estoy diciendo la verdad, lo que nosotros vamos a elegir es administrar bien y apenas podemos bajarle la luz y bajarle los combustibles para que se echen a producir una vez más y para que den trabajo”.

Hasta ahí nuestro compromiso económico, reafirma de un discurso que , a la luz del análisis resulta al menos confuso, esto es, “vamos a aflojar el cinturón” pero “si digo que voy a bajar los impuestos no les digo la verdad”, y “apenas podamos bajamos la luz y el combustible”. ¿Y si no pueden? para que prometen algo que no saben si van a poder cumplir.

Suena confuso.

 

De lo que pasa en Montes del Plata nadie habla

El conflicto más ignorado

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Ponga Montes del Plata en el buscador de Google, y en la pestaña herramientas dígale al buscador que le seleccione las noticias sobre Montes del Plata que aparecieron en las últimas 24 horas.

Haga lo mismo pero ponga que el buscador le indexe todas las noticias sobre Montes del Plata que aparecieron en cualquier parte de internet durante la última semana.

En ambos casos, podrá constatar que la única información que aparece sobre el conflicto que hasta hoy aún mantienen los trabajadores de una de las empresas que presta servicios para Montes del Plata en el puerto de Punta Pereira (Luckymont S.A), son las que aparecieron en la página web de EL ECO. ¿Censura, autocensura? en ambos casos el tema es grave.

Nadie, absolutamente nadie, ni medios nacionales, ni medios locales, nadie, levantó la noticia de que cien trabajadores, un miércoles a la medianoche, decidieron comenzar una medida de lucha, trabajando a desgano en reclamo de mejor salario, trabajo estable y algun beneficio más, como una comida decente.

Trabajadores que viajan de madrugada a la planta, en sus propios vehículos, motos, bicicletas, algunos por más de cincuenta kilómetros. Trabajadores a los que una voz que lee una lista les dice  “hoy vos si, hoy vos no” y a los que  les dicen que no, se vuelven con los bolsillos vacíos y la esperanza maltrecha,  porque la selección para este tipo de  trabajo, en los puertos en general es aleatoria,  -en este caso la carga y descarga de celulosa de los barcos- y el mecanismo de selección, es  sumamente caprichoso y arbitrario.

¿Que reclamaban estos trabajadores que van a los turnos de la noche o de la madrugada a ver si agarran la changa?. Poca cosa: que les aseguren al menos 13 jornales al mes para no tener que ir 20 veces al santo botón, o perder el jornal porque a la empresa se le rompió alguna máquina, pago de viáticos y cambio en el método de pago, evitando los adelantos de salarios (ver borrador que esa noche nos dieron los trabajadores).

Sin embargo, la noticia fue desestimada por los medios. No hubo un medio nacional ni de la zona,  que levantara la noticia de EL ECO.

Tras el silencio mediático, decidí no solo publicar el borrador con el reclamo original de los trabajadores, sino que se pueden escuchar fragmentos de la llamada que el 1 de noviembre, al otro día de la publicación de la nota a la medianoche y habiéndole enviado un audio por whatsapp a las 6,30 de la madrugada, me realizó para que el lector pueda juzgarla. La pueden encontrar al finalizar esta nota.

Otro dato, el jueves al mediodía, -no éste sino el jueves anterior-  luego que apareciera la noticia en el portal de EL ECO, los trabajadores nos alertaron que desde Montes del Plata y desde la empresa con la que se estaba manteniendo el reclamo salarial, buscaban desesperadamente a ver quién le había filtrado la información a EL ECO. Se produjo una rápida caza de los informantes que por supuesto, no pudo ser detectada.

El conflicto comenzó sobre las diez y pico de la noche y nosotros publicamos la información en la página de EL ECO sobre la medianoche, luego de hablar con varias fuentes y cerciorarnos que, efectivamente, el conflicto era real.

Pese a que a las 6,30 de la mañana  de ese día le dejamos un mensaje de whatsapp a Carolina Moreira, sobre media mañana Moreira nos llamó exigiendonos que sacaramos la publicación del muro, lanzó epítetos de todo tipo sobre la información publicada  y acusó a nuestro medio de señalar que la noticia era una mentira. Una Moreira sacada y desconocida hasta me dijo a manera de descalificación que la noticia “parecía la redacción de un sindicalista”. Cuando le dijimos que para nosotros eso no era un insulto se rectificó “bueno, podría ser la de un empresario también” para lanzarse sobre una teoría descacharrante sobre la objetividad de la información.

Igual teníamos una ventaja: Mientras ella es empleada y cobra para defender a MOntes del Plata, a nosotros no nos obliga ninguna cuestión contractual con la empresa. En todo caso, nuestra versión siempre sería más objetiva que la suya.

Realmente sacada y sin haber escuchado nuestro audio de la mañana, la de Moreira fue una reacción absolutamente fuera de lugar,  que no es ni más ni menos, una presión absolutamente indebida sobre este periodista y sobre el medio de comunicación.

Pero además, antes de llamarme, Moreira llamó a Radio Uruguay para plantear su queja por la noticia que difundimos en el informativo de las 7.

Una situación en la que APU debería intervenir.

Hay que recordar que los periodistas de EL ECO fueron los únicos junto a la colega Claudia de los Santos, que en la época de su instalación, nos negamos a viajar a Finlandia y a Chile con pasaje y estadía pagados por la empreas,  para que la empresa nos mostrará sus plantas.

Una cosa más pasó  ese jueves, es decir el día después de publicar la noticia de un conflicto de más de cien trabajadores en Montes del Plata.

Recibí un llamado telefónico de quien se presentó como Presidente del Sindicato de la empresa en conflicto,  diciendo que al otro día me iba a llegar un comunicado

Nunca llegó el comunicado.

Tres noticias pusimos durante el día jueves  en relación al conflicto, incluso los acuerdos del Consejo de Salarios del sector portuario, donde se señala claramente que no es ilegal lo que se le paga a los trabajadores, algo que nosotros nunca afirmamos en nuestra crónica. Ninguna de estas tres informacions fue levantada por los medios de comunicación nacionales.

Tras el episodio  lo que quedó claro es que Montes del Plata tiene un poder muy fuerte que alcanza a todos los medios de comunicación, y que los calla,  y además queda claro que esta empresa  que tiene el poder suficiente para que no se levante una noticia que aparece como “negativa” para la empresa.

Google no me deja mentir.

Es más, el conflicto aún se está desarrollando pero, al terminar esta nota, ningún medio de los grandes, ha difundido la noticia, ni había mencionado nada sobre este conflicto.

La única información que obtuvimos durante la semana fue que el gremio naviero y la empresa Lucky Mont S.A estaban negociando. Pero tampoco desde la presidencia del gremio se quiso hablar sobre el tema.

Estamos a 11 días de la publicación de la noticia, donde más de cien trabajadores se sintieron con necesidad de reclamar por las condiciones de trabajo. Punta Pereira es un enclave aisaldo, un mundo aparte.

El conflicto ya tiene dos semanas y la noticia no aparece en ningún portal, en ningún medio.

En el momento de mayor repercusión en los grandes medios de comunicación, de cualquier publicación que se realiza en un muro de las redes sociales, por más banal que sea, la noticia de EL ECO fue, sin dudas, la noticia más ignorada del mundo de la hiperinformación y la hiperconectividad en los medios de comunicación.

Me quedé pensando al final una sola cosa: pobres, los trabajadores.

 

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Andrade sobre Sendic: “No ganamos el gobierno para hacer eso”

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Hoy demostrado tenemos el caso Sendic, dijo en Carmelo a este cronista el dirigente Oscar Andrade “donde se demostró un uso inadecuado de la tarjeta corporativa, y tenemos que pagar ese caso porque nosotros ganamos el gobierno para no hacer eso” remarcó “lo que hacía GArcía Pintos que con la tarjeta corporativa financiaba el Partido Nacional eso nosotros no, no” repitió “claramente es un elemento doloroso pero comparado con las circunstancias generales de la región y del resto creo que es exagerado que haya una debacle de corrupción en el país”.

El dirigenet sostuvo que “la Jutep y la Justicia y la Comisión de ética del Frente demuestran que hubo un uso inadecuado de la tarjeta corporativa por parte de un compañero”, me dijo el dirigente sindical y precandidato Oscar Andrade.

Ahora, en materia de ética y corrupción” este país era un país donde si ibas a un club político el oro dia de la elección habías negociado un puesto público, que te sacan laa jubilación que te consiguieras un teléfono, una casa del BHU, y aún hoy el grueso de los ingresos de al Estado donde gobierna la oposición son ingresos seleccionados a dedo. Entonces en términos de ética transparencia, vamos”.

Y enumeró “esta semana pasada tuvimos que un director de la intendencia de florida estuvo tres años sin trabajar, no usó mal la tarjeta corporativa, tres años cobrando sueldo sin trabajar, que un edil suplente ingresado a dedo en la intendencia a dedo en la intendencia de Lavalleja está procesado por tráfico de armas. Que gallinal que públicamente se reconoció que falsificaba las firmas, es el que propuso el Partido Nacional para el Tribunal de cuentas. Y lo de Bascou o CAram”.

Tenemos el problema de la tarjeta corporativa pero eso no significa que estamos empapados de corrupción. que un compañero que además asumió la renuncia a la vicepresidencia por el hecho, que antes nadie renunciaba, señaló.

 

El problema no es Cantón, son los controles. ¿Resiste una inspección de DGI? ¿Cuanto paga de impuestos en la intendencia?

Si Eduardo “Pacha” Cantón generó una especie de República aparte, un feudo independiente donde entran y salen del pais él y sus amigos las veces que quieran sin darle explicaciones a nadie, no es solo su responsabilidad: también más importante y mayoritaria, es la responsabilidad de un Estado que no controla, hace como que no ve, y genera la base para que en esta parte del país pasen estas cosas.

En este tema, el Estado utiliza una política deplorable de laissez faire et laisser passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo» frase que usada por primera vez por Vincent de Gournay, en el siglo XVIII, contra el intervencionismo del gobierno en la economía.

El sueldo increíble: la historia de Juan.

Es muy difícil que un país funcione si además de no haber controles de frontera, nadie controla que los que tienen que cumplir con el Estado, realmente paguen lo que tienen que pagar y no evadan aportes e impuestos.

A Juan lo conocí de casualidad. Estaba sacando basura de mi casa y él cruzó y se ofreció a ayudarme cuando me vio haciendo fuerza con una bolsa que, evidentemente yo no iba a poder mover. Juan se mudó enfrente, en una vivienda que alquiló con su familia de cuatro hijos.

Así que entre bolsa de basura, yuyos y enredaderas que iban saliendo de un patio al que hacía años le faltaba mantenimiento, fuimos conversando.

Hacía cuatro años que trabajaba en el Four Seasons “me pagaban 1.000 pesos por día, sin aportes sin nada. Trabajaba 12 a 14 horas diarias todos los días” contó.

Juan hacía todo tipo de mantenimiento y trabajo pesado “jamás cobré aguinaldo, salario vacacional menos, nunca tuve licencia” me dijo. Cuando le pregunté si alguna vez había reclamado me contó “siempre conversaba con Pacha, es re simpático, re buena gente. Y le decía si iba a cobrar aguinaldo, estar en caja, etc. Me sonreía, me decía que sí, que me quedara tranquilo y se iba. Nunca cumplió” señala.

Al final dice “como era buena gente no quise hacer lío, no es lo mío, así que agarré el sueldo, no hubo liquidación nada, le dije que había conseguido un trabajo mejor y me fui” cuenta “ahora trabajo con mi padre haciendo monte, trabajo ocho horas por día, sacó más que estando en el hotel y tengo el sábado y el domingo para estar con mis hijos” señala.

En los últimos años, el Ministerio de Trabajo ha intervenido en diversas oportunidades, en el hotel, en el club de campo y en El Faro mismo, tras denuncias de trabajadores extranjeros que eran explotados. Compatriotas paraguayos, peruanos y bolivianos han sabido estar trabajando en las lujosas mansiones de la República de Cantón.

Allí donde ningún control es efectivo, ni siquiera, el del Ministerio de Trabajo.

No resiste impositiva.

Después de 25 años, tiene menos de la mitad de las casas construídas en los terrenos que posee. Algunas se ofrecen en páginas cualunques de internet, ya a la venta o ya en alquiler por fin de semana, lo cual no es una señal de abundancia económica.

Tiene, dice, doscientos empleados, mueven barcos, vehiculos de todo tipo, un helicóptero a disposición, un hotel, una cancha de golf, un restaurante en el puerto, otro a pocos kilómetros donde dice que hace vino, dulces, quesos.

¿Venderá tantos quesos para mantener esa imponente infraestructura?, ¿con que solventa todos los gastos, de que vive, como paga el sueldo de los empleados, los que son en negro y los que tiene registrados?.

Eduardo “Pacha” Cantón y sus emprendimientos no resistirían, a simple vista,  una inspección de la Dirección General Impositiva. Mientras a pocos kilómetros de estos emprendimientos, en una punta y la otra de Ruta 21, decenas de comercios establecidos hacen pininos para pagar mes a mes sus impuestos, a nadie parece importarle como hace Cantón para pagar sus impuestos. Sería bueno saber claramente de que vive este señor al que lo único que se le cuestiona es si otro señor entro 10 o 100 veces en un año.

Eso en el plano nacional. ¿Y en el plano municipal?, el empresario paga todos sus impuestos, sigue exonerado del impuesto a los terrenos baldíos, le comenzaron a cobrar por los que tiene sin construir o sigue exonerado como cuando pidió el beneficio hace 30 años atrás, cuando había tres casas construidas. Esas casas, pagan contribución inmobiliaria, pagan las tasas de alumbrado. Pagan realmente los impuestos que le corresponden?

Porque en la Junta Departamental, que es el órgano contralor del Ejecutivo, no se hacen estas preguntas, no se piden informes, no se analiza la Rendición de Cuentas y se mira si este emprendimiento paga alguno de los tributos municipales que pagamos todos los ciudadanos colonienses.

Demasiadas preguntas y ninguna respuesta.

El dilema de los adoradores de “Pacha” Cantón en Carmelo

Los adoradores y fanáticos incondicionales de Eduardo “Pacha” CAntón en Carmelo, que mayoritariamente son fervorosos macristas, pero sobre todo son lo que se llama “anti K”, sufren por estos días de una dolorosa contradicción.

Por un lado, desean fervientemente que “la chorra” como le dicen cuando se refieren a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner,  vaya presa y que se encuentren los supuestos millones de dólares que están escondidos en contenedores por alguna parte de la Argentina.

Por otro lado, al conocerse que parte de esos millones, unos doscientos específicamente, estuvieron, están o pasaron por el puerto de Eduardo “Pacha” Cantón, no quieren que esos millones se encuentren porque confirman la complicidad del adorado “Pacha” en los negocios sucios de los operadores kirchneristas.

Es decir, si se conoce más del paso del dinero K por puerto Camacho, “el pacha” queda más pegado de lo que ya está. tras conocerse el periplo del financista Ernesto Clarens por estas costas.

 

*La frase laissez faire, laissez passer es una expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar»; una práctica caracterizada por una abstención de dirección o interferencia especialmente con la libertad individual de elección y acción; una doctrina que se opone a la injerencia gubernamental en asuntos económicos, permitiendo así la asignación más eficiente de recursos en una economía, y las únicas regulaciones gubernamentales que existan serán para proteger los derechos individuales de la persona, derechos de propiedad y nada más, lográndose así una absoluta libertad en la economía: un completo, puro, incontrolado, no regulado libre mercado

La República de Cantón

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Archivo de EL ECO: El inicio, cuando se puso el primer cartel de lo que sería el hotel cinco estrellas de la familia Pharaón.

En mayo de 1997 hacía tres años que el empresario Eduardo Pacha Cantón había llegado a Carmelo, comprado una enorme faja costera sobre el Río de la Plata, entre el balneario Zagarzazú y el Arroyo Víboras, y fundado el Club de Campo El Faro.

En ese mes de mayo de 1997, y con una carta de presentación en la que mencionaba al entonces diputado colorado Jorge Conde Montes de Oca junto a otras autoridades que se mostraron dispuestas a dar una mano, creyendo en las mejores intenciones de este empresario.  Así, Cantón se presentó en la Junta Departamental de Colonia para pedir una exoneración por el impuesto a los terrenos baldíos y un descuento en la contribución por barrido y limpieza.

El Faro tenía 325 terrenos, la mayoría sin vender desde su fundación “el negocio no resultó tan floreciente como pensé” dijo entonces Cantón a los ediles.

Pero como su contador, Gualberto Ercoli, era el Contador de la Intendencia de la primera gestión de Carlos Moreira, el descuento se metió a la fuerza en el presupuesto municipal de entonces y así Cantón se ahorró una cifra de 312.500 d¢lares por concepto de impuestos. Fue la primera alerta.

En aquel entonces la hermana de Cantón estaba casada con Marcos Gastaldi, principal del banco mayorista Extrader y a través de él se hicieron los primeros contactos con los inversores que en Argentina levantaban el hotel Hyatt, la firma HCA S.A y que luego construirían el Hyatt con Cantón en Carmelo, a través de HCU S.A.

¿Quienes estaban detrás de los HCU?. el magnate árabe Ghait Pharaon, ex principal del BCCI (Banco de Comercio y Crédito Internacional) con sede en París, cerrado por ser uno de los bancos vinculados al lavado internacional de dinero electrónico.

La investigación que realizó en todo el mundo respecto a la red financiera del terrorista Osama Bin Laden, puso al descubierto importantes vínculos entre el Grupo Saudita Bin Laden, en poder de su familia, y el grupo del magnate árabe Ghaith Pharaon, de activa presencia en nuestro país en aquel entonces.

Así lo confirma también el informe presentado en su momento por la Comisión Parlamentaria argentina presidida por la diputada Elisa Carrió que investigó el lavado del dinero mafioso en ese país.

Las vinculaciones del Grupo Bin Laden y el mafioso Pharaon se detallan en un diagrama de operaciones realizado y estudiado por una comisión especial creada en Europa, presidida por el eurodiputado francés Vincent Peillon. Allí se identifica a la Saudi Investment Co. como la cabeza de una vasta red de empresas, vinculadas a su vez con las empresas de Faraón. Sus vínculos con gobiernos y dirigentes políticos en todo el mundo le permitieron tejer una red de influencias que también llega hasta el corazón del sistema financiero uruguayo.

Ahí están las offshores del estudio jurídico de Ignacio De Posadas, que merecen una historia aparte.

BCCI fue una entidad bancaria con sucursales en 73 países, cuyo objeto principal era realizar en todo el mundo operaciones de lavado de dinero, proveniente del terrorismo, del tráfico de armas, del manejo de la prostitución, de la evasión de impuestos, el contrabando, el narcotráfico y otro sinnúmero de operaciones ilícitas.

El Precursor.

Eduardo Cantón fue el precursor de las inversiones en la zona de Carmelo,, lugar en el que la justicia argentina tuvo entonces puestas sus miras. Cantón gastó más de 3 millones de dólares en la compra de 130 hectáreas de terrenos costeros en las cercanías de la ciudad de Carmelo, donde construyó un country privado de 330 viviendas.

Nueve años después el barrio privado que tiene piscina, Club House, canchas de paddle, tenis, fútbol y una playa artificial con palmeras estilo caribe, apenas tenía 30 casas construidas.

Hoy son muchas más, se sabe que el periodista argentino Gonzalez Oro tiene su casa allí. los dueños de Vasalissa Chocolatier de apellido Marinucci, Carcavallo, un abogado que se dice macrista y no mucho más.

La colega uruguaya Viviana Ruggiero, que estuvo dentro de El Faro el pasado fin de semana, contó que hay unas 140 casas construidas, algunas en venta.

Después de 24 años, aún queda más de la mitad de terrenos sin vender, lo cual no lo hace, precisamente, un brillante vendedor inmobiliario.

El hotel egipcio

Faraón hijo gastó más de 30 millones de dólares en la construcción del Hotel Hyatt inaugurado en diciembre de 1999. Con un lujoso estilo asiático en su interior, los bungalows y las cabañas diseñadas para lo más selecto del mercado argentino permanecen sin huéspedes la mayor parte del año.

Otro egipcio, Farid Bechara, aparece como la cara visible del grupo Pharaon en la región, y obtuvo la autorización para levantar un casino en predios del hotel cinco estrellas, del que fue también presidente.

Con la autorización del entonces presidente Jorge Batlle, la sala de juegos y máquinas del Casino del EStado de Carmelo fue trasladada al terreno del hotel de los Pharaon. Cincuenta mil dólars mensuales le pagaba el Estado a los Pharaón por el alquiler y el alhajamiento del edificio. Los pocos apostadores que tenía el casino nunca fueron al nuevo emplezamiento y los empleados pasaron varios años mirándose las caras, ausentes de apostadores.

La jueza argentina, María Romilda Servini de Cubría que investigó las inversiones de Pharaon, sospechaba que las inversiones realizadas en Carmelo por  Pharaon y Eduardo Cantón pertenecen a la misma red de blanqueo de capitales que fue utilizada para levantar el hotel Hyatt en argentina.

Al respecto, la diputada Elisa Carrió afirmó a LA REPUBLICA en forma contundente que “Pacha Cantón y Laith Pharaon lavan dinero en Carmelo, Uruguay”,

Documentos exclusivos logrados en aquella época por EL ECO demostraron que un grupo de empresas formadas en torno a El Faro, el hotel y la cancha de golf movían más de cien millones de dólares al año. Y no tenían apostadores, ni clientes en el hotel ni habitantes en El Faro.

Por dar estas informaciones en EL ECO y en LA REPUBLICA me llevaron al juzgado varias veces, especialmente cuando estuvo en CArmelo el ex juez Carlos Colmenero, el que renunció al Poder Judicial antes que lo echaran a patadas por otro caso de corrupción.

El hotel fue Hyatt, Maison Resort & Spa, Four Season, Hotel CArmelo y ahora es nuevamente regenteado por la cadena Hyatt bajo la dirección de Eduardo Cantón. Todos sabían en Carmelo que si alguien llamaba por teléfono preguntando por una reserva le decían que el hotel estaba lleno pero en realidad siempre estaba vacío.

También estuvo a su frente el dueño del banco macro Jorge Brito que tiene casa en El Faro, donde lo visitaban Ernesto Clarence.

Ahora parece -no se sabe porque los registros de propiedad no son públicos- parece que vive otro de los arrepentidos en la ruta de la corrupción K. Claudio Glasman.

El pulpo

Durante estos años, Cantón se apropió del Aeropuerto Zagarzazú que regenteaba el Aeroclub Carmelo y que pasó a ser de hecho, propiedad del empresario, con vuelos de avión que llegaban a cualquier hora, incluso de noche.

Cantón llegó a donar una línea de iluminación para la pista para efectuar con mayor comodidad los aterrizajes nocturnos que la Fuerza Aérea siempre negó que se realizaban pero que los vecinos del aeropuerto constataban frecuentemente.

¿Cómo funcionaba el aeropuerto, ubicado a seis kilómetros de Carmelo?. Fácil: cuando el piloto o Cantón llamaba a las autoridades, llegaban desde Carmelo Prefectura, Aduanas y Migraciones.

¿Que pasaba si el avión venía y nadie llamaba a las autoridades?: nada, el avión bajaba igual.

Cuando hace un año atrás la Dinacia le sacó la categoría de internacional al Aeropuerto Zagarzazú y los aviones tuvieron que hacer aduana y migraciones en el aeropuerto de Laguna de los Patos en Colonia, ya Cantón tenía funcionando el plan B: pidió autorización para un helipuerto,  y ahora tiene en su terreno su propia pista de aterrizaje de helicópteros. Es más, según supimos esta semana por la propia Dinacia, tiene otorgados tres permisos de helipuertos en tres puntos diferentes de sus emprendimientos, ya sea el hotel, ya sea el barrio El Faro o la zona de la cancha de golf, para la que, me olvidaba, en un momento de su construcción hicieron un dique para aportar agua a los lagos artificiales, tomando agua del propio Arroyo Víboras al cual le secaron el curso.

Bajo el puente que cruza el arroyo sobre la ruta 21 y en la desembocadura, no había agua,  porque Cantón la paró antes para dar agua a sus lagos artificiales.

Pero además, Cantón se hizo su propia marina y atracadero de yates, así designó como Puerto Camacho una zona de sus terrenos en la desembocadura del Arroyo Víboras que ahora sí tiene agua para que lleguen los yates de sus amigos al exclusivo atracadero.

¿Como hacen los barcos que quieren llegar allí?, La teoría dice que deben entrar al Arroyo de las Vacas en CArmelo, donde está la subprefectura local, hacer las declaraciones correspondientes,  y luego salir del arroyo, tomar de nuevo el Río de la Plata y navegar unos siete kilómetros hasta Puerto Camacho. Hay un destacamento de prefectura construido allí pero no tiene guardia permanente.

Migraciones y aduanas, bien gracias.

ACtualmente y por el conteo que hace Hidrografía en fechas específicas, llegan unas setenta u ochenta embarcaciones al Puerto Camacho, como decíamos, ubicado a más de siete kilómetros por carretera de la ciudad de CArmelo, donde están las dependencias estatales.

En estos años Cantón montó un barrio privado, un hotel cinco estrellas, una cancha de golf de 18 hoyos, un puerto privado para embarcaciones, varios kilómetros de playa privada,  controló un aeropuerto y ahora tres helipuertos en sus predios. Tiene varios restaurantes de uso exclusivo, una línea de vinos, dulces y mermeladas que comercializa cada verano en el Este.

Ese es, como citó la colega Ruggiero en su informe, La República de Cantón, un territorio que no es Carmelo, una tierra extraña para los comunes mortales, donde rigen otras leyes, leyes exclusivas que se dictan según la conveniencia de Edaurdo “Pacha” Cantón. Él es la ley, el orden jurídico, la vigilancia y los controles en esa tierra extraña.

La gente que allí circula es un misterio,  y forma parte del misterio de ese territorio aparte, donde no tienen lugar las miradas indiscretas.

 

Opinión: un partido inocente

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Novick quiere un país donde no haya burocracia, esto es, dicho en criollo, donde los funcionarios públicos trabajen sin parar a tomar un mate o comer un bizcocho,  y trabajen rápido. Además quiere un país donde los presos estudien, hagan ejercicio y salgan rehabilitados.

Novick quiere políticos que no tengan aspiraciones políticas, seleccionados por una empresa que garantiza su honestidad.

Novick quiere que los patrones y los trabajadores se lleven bien, que no haya paros, que los trabajadores produzcan y que los empresarios estén felices.

Al candidato Novick hay que avisarle que los Reyes Magos son los padres,  y que por más corrección política que tengan estos mensajes, la realidad es absolutamente diferente.

Lo preocupantes es que haya gente que siga este tipo de discursos voluntarista.

Para empezar podría preguntarle al ex presidente José Mujica donde quedó la reforma del Estado que anunció iba a impulsar en su mandato,  y que demostró claramente que si el macrosistema de funcionarios del Estado requiere una reforma, no podrá ser posible sin la participación activa y aprobación de los propios trabajadores.

Incluso con la de los indiferentes que no participan en los sindicatos pero que patean inmediatamente cuando desde afuera alguien les  torpedea su parcela de poder.

Decir que por decreto va a terminar con la burocracia, es al menos, una inocentada.

Que podemos  señalar también  sobre los reclusos, que allí están en las cárceles  con su libertad ambulatoria restringida pero nada más, que no son objeto de desecho porque siguen siendo sujeto de derechos,   y que no hay forma de obligarlos a hacer ejercicios, o estudiar si los propios reclusos no tienen la iniciativa para ello.

En cuanto a seleccionar políticos sin votos, sin ambiciones políticas, sin respaldo popular y sacados de la pipeta de un laboratorio, o de la carpeta de una consultora, con un certificado de honestidad, es tan improbable como encontrar en montevideo un uruguayo manejando un taxi.

Ni que hablar de la pretendida relación win win win en el ámbito del trabajo. Es impracticable, porque si existieran trabajadores contentos porque ganan lo que merecen y empresarios,  contentos porque delegan la mayor parte de sus ganancias al sueldo de sus trabajadores, no existirían los gremios.

Los gremios son justamente creados para disputarle una porción mayor de la plusvalía que obtienen los empresarios con el esfuerzo de sus trabajadores.

En esta relación patrón-empleado, el que tiene el poder no es el trabajador, que depende del salario y de las condiciones que le impone el empleador, quien  tratará de pagar lo menos posible para obtener el máximo de ganancias.

En definitiva, para Novick el concepto de “sindicatos modernos” no es otra cosa que aquel sindicato donde el trabajador no protesta, no se organiza con otros trabajadores a los que les ocurre lo mismo, no le pasa por la cabeza hacer un paro,  y acepta sin chistar lo que le paga el empleador.

Es imposible que, con estas definiciones, Novick pueda llegar más allá del límite de la gente que está desencantada de la política, de los empresarios que sueñan con volver al manejo en negro de sus cuentas y  de aquellos que creen en el voluntarismo inocente de “los más capaces en cada cargo” para encarar la gestión pública.

 

En este movimiento, en este Partido de la Gente,  no encajan por supuesto las grandes mayorías populares, los trabajadores asalariados, los desposeídos de derechos, los que nunca tuvieron oportunidad para superarse, los que son diariamente olvidados por el sistema depredador de la premisa  del sálvese quién pueda.

 

Una nueva cara  de una vieja receta, donde gobiernan los menos, y en donde pierden, como perdieron históricamente, los más.

 

FIN.

 

Permiso para entrar a los tiros a tu casa

Gabriel Monteagudo

tiros

Imagínese un grupo de militares de  élite, que una noche a las dos de la madrugada, llega a patearle la puerta y entra a los tiros a su casa.

Imagínese que habrá dos mil de esos militares de élite dispersos por todo  el país.

Ellos están entrenados para eliminar al enemigo, no para reprimir delitos. Hay una diferencia abrumadora porque en esa lógica, los balazos, los daños, los heridos, las bajas civiles, las equivocaciones, y los errores, son solo “daños colaterales” de esa lucha.

La cabecita del militar está programada para destruir a un enemigo, no para reprimir ni investigar el delito.

Cuando pienso en ese grupo de élite con licencia para actuar a cualquier hora del día, en cualquier parte del territorio nacional, en cualquier casa, bajo la orden o no de algún juez al que llamarán de madrugada,  y que muchas veces asentirá con un sí, medio dormido al otro lado de un telefono, tiemblo.

 

Conozco jueces probos, los más, pero conozco jueces impresentables como fue Carlos Colmenero, y aunque lo fueron del Poder Judicial, veo a diario muchos de estos tipos en los pasillos de los juzgados. Oscuros funcionarios que nadie sabe cómo fueron electos, como llegaron allí, autores muchos de los fallos que luego dejan a media sociedad perpleja, más lejos del desquicio leguleyo,  que del sano equilibrio entre norma jurídica y el sentido común.

 

Y además, como lo que susurra la policía en el oído de la sociedad por estas horas,  está más cerca que las razones de los manifiestos jurídicos, al final del día, la gente sale a la calle para gritar que la culpa de todo lo que pasa en materia de seguridad pública, es del nuevo Código del Proceso Penal.

 

Ni a aquellos deslucidos funcionarios del oscuro Poder Judicial, ni a estos militares de élite quiero darles ese poder. Hablo del poder de impedir dormir tranquilo en mi casa cada noche según me me autoriza el conocido Art. 11 de la Constitución de la República “El hogar es un sagrado inviolable. De noche nadie podrá entrar en él sin consentimiento de su jefe, y de día, sólo de orden expresa de Juez competente, por escrito y en los casos determinados por la ley”.

Solo en la dictadura este artículo era ignorado, y ya sabemos lo que pasó, la gente inocente que murió, la que fue sacada de su hogar, torturada,  y desaparecida. También eran grupos de élites del riñón militar, y que en la jerga común se conocían como “grupos de tareas”.

 

Tengo fundadas razones adquiridas en el trabajo periodístico de 30 años, para desconfiar de las “fundadas sospechas” que pueda tener un juez para permitir un allanamiento a cualquier hora de la noche.  “Fundadas sospechas” que serán transmitidas al magistrado por alguno de estos dos mil militares de élite, que le pedirán autorización al juez, pero que en la realidad del accionar cotidiano, responderán a su cadena de mando natural.

 

No vivo con miedo porque el microclima metropolitano es diferente al que tenemos en Colonia y en el resto del país. Moreira mismo lo reconocía ante los periodistas locales esta semana en Carmelo -se puede ver lo que dice en la página web de EL ECO-  lo cual el mismo jerarca, nos da la talla de la flagrante contradicción entre los hechos que vive el intendente en su territorio, con la propuesta que apoya en su agrupación.

 

Por un tema de extrema sensibilidad social, hacer la “gran Mujica” y poner lo político por encima de lo jurídico,  sin medir costos para la población, es al menos, desmedido. Sin hablar de que los pobladores colonienses terminaremos siendo rehenes de una situación puntual de los que  viven en el núcleo metropolitano y quedaron presos del territorio de las bandas de narcos.

 

Eso no pasa en el departamento más seguro del país que es  Colonia, repito, según el propio intendente. Nos quitarán derechos a los colonienses que, de prosperar la iniciativa de Larrañaga y Alianza Nacional,  viviremos con el miedo de que un grupo de militares entre a cualquier hora de la noche a nuestra casa.

 

¿Hay que entrar de noche a una boca de drogas? Y porque no la casa de un presunto contrabandista, a un presunto corrupto del Estado, de un presunto evasor de impuestos, de un presunto ladrón de pelotas en la canchita del barrio, o a cualquiera que el juez o el equipo de militares de élite, le tengan algún tipo de ganas.

 

Si la policía sabe que en tal lugar hay una boca de venta de drogas se rodea el lugar, se detiene la gente que salga o intente entrar al perímetro se le corta la luz, el agua, se bloquea el sistema de saneamiento y se prepara un equipo técnico. Al otro dia, apenas sale despunta el sol, como señala la ley, se entra y se detienen a todos los narcotraficantes. Justificar el ingreso nocturno para evitar que se escapen los narcos se parece a una excusa para no tomarse el trabajo de hacer una tarea más eficiente en la represión de la narcodelincuencia.

Parece que ahora la policía ya no puede hacer nada si no es con El Guardián y sentados atrás de un escritorio.

 

Habilitar por ley la entrada a un domicilio a los tiros a cualquier hora, es simplista, irresponsable y vulnera una larga cadena de libertades que nos da el marco legal en el que se mueve el Uruguay moderno.

 

La sentencia firme, las disposiciones transitorias sobre el cumplimiento efectivo de las penas para los delitos sexuales o el sicariato, o el narcotráfico, son ajustes posibles de la legislación si ya no están incluidos en algún inciso del código penal como facultad del juez actuante.

 

Si no son redundantes con lo ya existente, los artículos 2 y 4 de la propuesta de Alianza Nacional son de plausible análisis. Si ya son de facultad del juez, sería una redundancia de pura pirotecnia preelectoral.

 

Tenemos miles de leyes y artículos que conforman el marco jurídico en el que vivimos los uruguayos,  un cuerpo de policías que cuentan con recursos, una cúpula con una dirección, sobre la que se podrá acordar o discrepar pero con una dirección clara, y unas fuerzas armadas a las que necesitamos en otras tareas que sí tienen que ver con su naturaleza.

 

Faltan policías que no digan que no pueden hacer, que no pueden detener, que no pueden hacer inteligencia, etc. Que no pueden,  como justificación para no hacer. Faltan policías que salgan de los pases en comisión, o de las licencias médicas y demás vericuetos que les permiten cobrar a fin de mes pero evitar andar patrullando en las calles, así como  jueces y fiscales que se pongan los pantalones de las investigaciones unos, y de las sentencias los otros, con la responsabilidad que la sociedad de hoy requiere.

Y faltan políticas para la reinserción, hay que poner plata en asistencia social, porque los mismos que hoy se quejan de la delincuencia,  son los luego les niegan trabajo a los que cumplen castigo con la sociedad e intentan encauzar su vida

 

Por eso no vivo con miedo. Jamás he vivido con miedo en mi país,  aunque las pantallas de televisión me muestren una y otra vez a los mismos dirigentes políticos con cara enjuta,  azuzando fantasmas y cucos. O jerarcas policiales a los que nadie les preguntó aún porque salieron a decir lo que dijeron,  cuando todos sabemos que estamos muy lejos de situaciones de fractura social como las que se viven en Honduras o Guatemala desde hace más de cincuenta años.

 

En realidad, vivo preocupado cuando ocurre, como en estos casos, que alguno de los sectores más conservadores de la sociedad se aprovecha de una coyuntura puntual y  le propone a todos los uruguayos, un retroceso en materia de derechos y de libertades.

Eso no lleva a más seguridad, lleva a más caos.

Por eso me parece inviable esta iniciativa.  Por esos derechos y libertades que tanto nos costaron conseguir.