Andrade sobre Sendic: “No ganamos el gobierno para hacer eso”

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Hoy demostrado tenemos el caso Sendic, dijo en Carmelo a este cronista el dirigente Oscar Andrade “donde se demostró un uso inadecuado de la tarjeta corporativa, y tenemos que pagar ese caso porque nosotros ganamos el gobierno para no hacer eso” remarcó “lo que hacía GArcía Pintos que con la tarjeta corporativa financiaba el Partido Nacional eso nosotros no, no” repitió “claramente es un elemento doloroso pero comparado con las circunstancias generales de la región y del resto creo que es exagerado que haya una debacle de corrupción en el país”.

El dirigenet sostuvo que “la Jutep y la Justicia y la Comisión de ética del Frente demuestran que hubo un uso inadecuado de la tarjeta corporativa por parte de un compañero”, me dijo el dirigente sindical y precandidato Oscar Andrade.

Ahora, en materia de ética y corrupción” este país era un país donde si ibas a un club político el oro dia de la elección habías negociado un puesto público, que te sacan laa jubilación que te consiguieras un teléfono, una casa del BHU, y aún hoy el grueso de los ingresos de al Estado donde gobierna la oposición son ingresos seleccionados a dedo. Entonces en términos de ética transparencia, vamos”.

Y enumeró “esta semana pasada tuvimos que un director de la intendencia de florida estuvo tres años sin trabajar, no usó mal la tarjeta corporativa, tres años cobrando sueldo sin trabajar, que un edil suplente ingresado a dedo en la intendencia a dedo en la intendencia de Lavalleja está procesado por tráfico de armas. Que gallinal que públicamente se reconoció que falsificaba las firmas, es el que propuso el Partido Nacional para el Tribunal de cuentas. Y lo de Bascou o CAram”.

Tenemos el problema de la tarjeta corporativa pero eso no significa que estamos empapados de corrupción. que un compañero que además asumió la renuncia a la vicepresidencia por el hecho, que antes nadie renunciaba, señaló.

 

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El problema no es Cantón, son los controles. ¿Resiste una inspección de DGI? ¿Cuanto paga de impuestos en la intendencia?

Si Eduardo “Pacha” Cantón generó una especie de República aparte, un feudo independiente donde entran y salen del pais él y sus amigos las veces que quieran sin darle explicaciones a nadie, no es solo su responsabilidad: también más importante y mayoritaria, es la responsabilidad de un Estado que no controla, hace como que no ve, y genera la base para que en esta parte del país pasen estas cosas.

En este tema, el Estado utiliza una política deplorable de laissez faire et laisser passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo» frase que usada por primera vez por Vincent de Gournay, en el siglo XVIII, contra el intervencionismo del gobierno en la economía.

El sueldo increíble: la historia de Juan.

Es muy difícil que un país funcione si además de no haber controles de frontera, nadie controla que los que tienen que cumplir con el Estado, realmente paguen lo que tienen que pagar y no evadan aportes e impuestos.

A Juan lo conocí de casualidad. Estaba sacando basura de mi casa y él cruzó y se ofreció a ayudarme cuando me vio haciendo fuerza con una bolsa que, evidentemente yo no iba a poder mover. Juan se mudó enfrente, en una vivienda que alquiló con su familia de cuatro hijos.

Así que entre bolsa de basura, yuyos y enredaderas que iban saliendo de un patio al que hacía años le faltaba mantenimiento, fuimos conversando.

Hacía cuatro años que trabajaba en el Four Seasons “me pagaban 1.000 pesos por día, sin aportes sin nada. Trabajaba 12 a 14 horas diarias todos los días” contó.

Juan hacía todo tipo de mantenimiento y trabajo pesado “jamás cobré aguinaldo, salario vacacional menos, nunca tuve licencia” me dijo. Cuando le pregunté si alguna vez había reclamado me contó “siempre conversaba con Pacha, es re simpático, re buena gente. Y le decía si iba a cobrar aguinaldo, estar en caja, etc. Me sonreía, me decía que sí, que me quedara tranquilo y se iba. Nunca cumplió” señala.

Al final dice “como era buena gente no quise hacer lío, no es lo mío, así que agarré el sueldo, no hubo liquidación nada, le dije que había conseguido un trabajo mejor y me fui” cuenta “ahora trabajo con mi padre haciendo monte, trabajo ocho horas por día, sacó más que estando en el hotel y tengo el sábado y el domingo para estar con mis hijos” señala.

En los últimos años, el Ministerio de Trabajo ha intervenido en diversas oportunidades, en el hotel, en el club de campo y en El Faro mismo, tras denuncias de trabajadores extranjeros que eran explotados. Compatriotas paraguayos, peruanos y bolivianos han sabido estar trabajando en las lujosas mansiones de la República de Cantón.

Allí donde ningún control es efectivo, ni siquiera, el del Ministerio de Trabajo.

No resiste impositiva.

Después de 25 años, tiene menos de la mitad de las casas construídas en los terrenos que posee. Algunas se ofrecen en páginas cualunques de internet, ya a la venta o ya en alquiler por fin de semana, lo cual no es una señal de abundancia económica.

Tiene, dice, doscientos empleados, mueven barcos, vehiculos de todo tipo, un helicóptero a disposición, un hotel, una cancha de golf, un restaurante en el puerto, otro a pocos kilómetros donde dice que hace vino, dulces, quesos.

¿Venderá tantos quesos para mantener esa imponente infraestructura?, ¿con que solventa todos los gastos, de que vive, como paga el sueldo de los empleados, los que son en negro y los que tiene registrados?.

Eduardo “Pacha” Cantón y sus emprendimientos no resistirían, a simple vista,  una inspección de la Dirección General Impositiva. Mientras a pocos kilómetros de estos emprendimientos, en una punta y la otra de Ruta 21, decenas de comercios establecidos hacen pininos para pagar mes a mes sus impuestos, a nadie parece importarle como hace Cantón para pagar sus impuestos. Sería bueno saber claramente de que vive este señor al que lo único que se le cuestiona es si otro señor entro 10 o 100 veces en un año.

Eso en el plano nacional. ¿Y en el plano municipal?, el empresario paga todos sus impuestos, sigue exonerado del impuesto a los terrenos baldíos, le comenzaron a cobrar por los que tiene sin construir o sigue exonerado como cuando pidió el beneficio hace 30 años atrás, cuando había tres casas construidas. Esas casas, pagan contribución inmobiliaria, pagan las tasas de alumbrado. Pagan realmente los impuestos que le corresponden?

Porque en la Junta Departamental, que es el órgano contralor del Ejecutivo, no se hacen estas preguntas, no se piden informes, no se analiza la Rendición de Cuentas y se mira si este emprendimiento paga alguno de los tributos municipales que pagamos todos los ciudadanos colonienses.

Demasiadas preguntas y ninguna respuesta.

El dilema de los adoradores de “Pacha” Cantón en Carmelo

Los adoradores y fanáticos incondicionales de Eduardo “Pacha” CAntón en Carmelo, que mayoritariamente son fervorosos macristas, pero sobre todo son lo que se llama “anti K”, sufren por estos días de una dolorosa contradicción.

Por un lado, desean fervientemente que “la chorra” como le dicen cuando se refieren a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner,  vaya presa y que se encuentren los supuestos millones de dólares que están escondidos en contenedores por alguna parte de la Argentina.

Por otro lado, al conocerse que parte de esos millones, unos doscientos específicamente, estuvieron, están o pasaron por el puerto de Eduardo “Pacha” Cantón, no quieren que esos millones se encuentren porque confirman la complicidad del adorado “Pacha” en los negocios sucios de los operadores kirchneristas.

Es decir, si se conoce más del paso del dinero K por puerto Camacho, “el pacha” queda más pegado de lo que ya está. tras conocerse el periplo del financista Ernesto Clarens por estas costas.

 

*La frase laissez faire, laissez passer es una expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar»; una práctica caracterizada por una abstención de dirección o interferencia especialmente con la libertad individual de elección y acción; una doctrina que se opone a la injerencia gubernamental en asuntos económicos, permitiendo así la asignación más eficiente de recursos en una economía, y las únicas regulaciones gubernamentales que existan serán para proteger los derechos individuales de la persona, derechos de propiedad y nada más, lográndose así una absoluta libertad en la economía: un completo, puro, incontrolado, no regulado libre mercado

La República de Cantón

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Archivo de EL ECO: El inicio, cuando se puso el primer cartel de lo que sería el hotel cinco estrellas de la familia Pharaón.

En mayo de 1997 hacía tres años que el empresario Eduardo Pacha Cantón había llegado a Carmelo, comprado una enorme faja costera sobre el Río de la Plata, entre el balneario Zagarzazú y el Arroyo Víboras, y fundado el Club de Campo El Faro.

En ese mes de mayo de 1997, y con una carta de presentación en la que mencionaba al entonces diputado colorado Jorge Conde Montes de Oca junto a otras autoridades que se mostraron dispuestas a dar una mano, creyendo en las mejores intenciones de este empresario.  Así, Cantón se presentó en la Junta Departamental de Colonia para pedir una exoneración por el impuesto a los terrenos baldíos y un descuento en la contribución por barrido y limpieza.

El Faro tenía 325 terrenos, la mayoría sin vender desde su fundación “el negocio no resultó tan floreciente como pensé” dijo entonces Cantón a los ediles.

Pero como su contador, Gualberto Ercoli, era el Contador de la Intendencia de la primera gestión de Carlos Moreira, el descuento se metió a la fuerza en el presupuesto municipal de entonces y así Cantón se ahorró una cifra de 312.500 d¢lares por concepto de impuestos. Fue la primera alerta.

En aquel entonces la hermana de Cantón estaba casada con Marcos Gastaldi, principal del banco mayorista Extrader y a través de él se hicieron los primeros contactos con los inversores que en Argentina levantaban el hotel Hyatt, la firma HCA S.A y que luego construirían el Hyatt con Cantón en Carmelo, a través de HCU S.A.

¿Quienes estaban detrás de los HCU?. el magnate árabe Ghait Pharaon, ex principal del BCCI (Banco de Comercio y Crédito Internacional) con sede en París, cerrado por ser uno de los bancos vinculados al lavado internacional de dinero electrónico.

La investigación que realizó en todo el mundo respecto a la red financiera del terrorista Osama Bin Laden, puso al descubierto importantes vínculos entre el Grupo Saudita Bin Laden, en poder de su familia, y el grupo del magnate árabe Ghaith Pharaon, de activa presencia en nuestro país en aquel entonces.

Así lo confirma también el informe presentado en su momento por la Comisión Parlamentaria argentina presidida por la diputada Elisa Carrió que investigó el lavado del dinero mafioso en ese país.

Las vinculaciones del Grupo Bin Laden y el mafioso Pharaon se detallan en un diagrama de operaciones realizado y estudiado por una comisión especial creada en Europa, presidida por el eurodiputado francés Vincent Peillon. Allí se identifica a la Saudi Investment Co. como la cabeza de una vasta red de empresas, vinculadas a su vez con las empresas de Faraón. Sus vínculos con gobiernos y dirigentes políticos en todo el mundo le permitieron tejer una red de influencias que también llega hasta el corazón del sistema financiero uruguayo.

Ahí están las offshores del estudio jurídico de Ignacio De Posadas, que merecen una historia aparte.

BCCI fue una entidad bancaria con sucursales en 73 países, cuyo objeto principal era realizar en todo el mundo operaciones de lavado de dinero, proveniente del terrorismo, del tráfico de armas, del manejo de la prostitución, de la evasión de impuestos, el contrabando, el narcotráfico y otro sinnúmero de operaciones ilícitas.

El Precursor.

Eduardo Cantón fue el precursor de las inversiones en la zona de Carmelo,, lugar en el que la justicia argentina tuvo entonces puestas sus miras. Cantón gastó más de 3 millones de dólares en la compra de 130 hectáreas de terrenos costeros en las cercanías de la ciudad de Carmelo, donde construyó un country privado de 330 viviendas.

Nueve años después el barrio privado que tiene piscina, Club House, canchas de paddle, tenis, fútbol y una playa artificial con palmeras estilo caribe, apenas tenía 30 casas construidas.

Hoy son muchas más, se sabe que el periodista argentino Gonzalez Oro tiene su casa allí. los dueños de Vasalissa Chocolatier de apellido Marinucci, Carcavallo, un abogado que se dice macrista y no mucho más.

La colega uruguaya Viviana Ruggiero, que estuvo dentro de El Faro el pasado fin de semana, contó que hay unas 140 casas construidas, algunas en venta.

Después de 24 años, aún queda más de la mitad de terrenos sin vender, lo cual no lo hace, precisamente, un brillante vendedor inmobiliario.

El hotel egipcio

Faraón hijo gastó más de 30 millones de dólares en la construcción del Hotel Hyatt inaugurado en diciembre de 1999. Con un lujoso estilo asiático en su interior, los bungalows y las cabañas diseñadas para lo más selecto del mercado argentino permanecen sin huéspedes la mayor parte del año.

Otro egipcio, Farid Bechara, aparece como la cara visible del grupo Pharaon en la región, y obtuvo la autorización para levantar un casino en predios del hotel cinco estrellas, del que fue también presidente.

Con la autorización del entonces presidente Jorge Batlle, la sala de juegos y máquinas del Casino del EStado de Carmelo fue trasladada al terreno del hotel de los Pharaon. Cincuenta mil dólars mensuales le pagaba el Estado a los Pharaón por el alquiler y el alhajamiento del edificio. Los pocos apostadores que tenía el casino nunca fueron al nuevo emplezamiento y los empleados pasaron varios años mirándose las caras, ausentes de apostadores.

La jueza argentina, María Romilda Servini de Cubría que investigó las inversiones de Pharaon, sospechaba que las inversiones realizadas en Carmelo por  Pharaon y Eduardo Cantón pertenecen a la misma red de blanqueo de capitales que fue utilizada para levantar el hotel Hyatt en argentina.

Al respecto, la diputada Elisa Carrió afirmó a LA REPUBLICA en forma contundente que “Pacha Cantón y Laith Pharaon lavan dinero en Carmelo, Uruguay”,

Documentos exclusivos logrados en aquella época por EL ECO demostraron que un grupo de empresas formadas en torno a El Faro, el hotel y la cancha de golf movían más de cien millones de dólares al año. Y no tenían apostadores, ni clientes en el hotel ni habitantes en El Faro.

Por dar estas informaciones en EL ECO y en LA REPUBLICA me llevaron al juzgado varias veces, especialmente cuando estuvo en CArmelo el ex juez Carlos Colmenero, el que renunció al Poder Judicial antes que lo echaran a patadas por otro caso de corrupción.

El hotel fue Hyatt, Maison Resort & Spa, Four Season, Hotel CArmelo y ahora es nuevamente regenteado por la cadena Hyatt bajo la dirección de Eduardo Cantón. Todos sabían en Carmelo que si alguien llamaba por teléfono preguntando por una reserva le decían que el hotel estaba lleno pero en realidad siempre estaba vacío.

También estuvo a su frente el dueño del banco macro Jorge Brito que tiene casa en El Faro, donde lo visitaban Ernesto Clarence.

Ahora parece -no se sabe porque los registros de propiedad no son públicos- parece que vive otro de los arrepentidos en la ruta de la corrupción K. Claudio Glasman.

El pulpo

Durante estos años, Cantón se apropió del Aeropuerto Zagarzazú que regenteaba el Aeroclub Carmelo y que pasó a ser de hecho, propiedad del empresario, con vuelos de avión que llegaban a cualquier hora, incluso de noche.

Cantón llegó a donar una línea de iluminación para la pista para efectuar con mayor comodidad los aterrizajes nocturnos que la Fuerza Aérea siempre negó que se realizaban pero que los vecinos del aeropuerto constataban frecuentemente.

¿Cómo funcionaba el aeropuerto, ubicado a seis kilómetros de Carmelo?. Fácil: cuando el piloto o Cantón llamaba a las autoridades, llegaban desde Carmelo Prefectura, Aduanas y Migraciones.

¿Que pasaba si el avión venía y nadie llamaba a las autoridades?: nada, el avión bajaba igual.

Cuando hace un año atrás la Dinacia le sacó la categoría de internacional al Aeropuerto Zagarzazú y los aviones tuvieron que hacer aduana y migraciones en el aeropuerto de Laguna de los Patos en Colonia, ya Cantón tenía funcionando el plan B: pidió autorización para un helipuerto,  y ahora tiene en su terreno su propia pista de aterrizaje de helicópteros. Es más, según supimos esta semana por la propia Dinacia, tiene otorgados tres permisos de helipuertos en tres puntos diferentes de sus emprendimientos, ya sea el hotel, ya sea el barrio El Faro o la zona de la cancha de golf, para la que, me olvidaba, en un momento de su construcción hicieron un dique para aportar agua a los lagos artificiales, tomando agua del propio Arroyo Víboras al cual le secaron el curso.

Bajo el puente que cruza el arroyo sobre la ruta 21 y en la desembocadura, no había agua,  porque Cantón la paró antes para dar agua a sus lagos artificiales.

Pero además, Cantón se hizo su propia marina y atracadero de yates, así designó como Puerto Camacho una zona de sus terrenos en la desembocadura del Arroyo Víboras que ahora sí tiene agua para que lleguen los yates de sus amigos al exclusivo atracadero.

¿Como hacen los barcos que quieren llegar allí?, La teoría dice que deben entrar al Arroyo de las Vacas en CArmelo, donde está la subprefectura local, hacer las declaraciones correspondientes,  y luego salir del arroyo, tomar de nuevo el Río de la Plata y navegar unos siete kilómetros hasta Puerto Camacho. Hay un destacamento de prefectura construido allí pero no tiene guardia permanente.

Migraciones y aduanas, bien gracias.

ACtualmente y por el conteo que hace Hidrografía en fechas específicas, llegan unas setenta u ochenta embarcaciones al Puerto Camacho, como decíamos, ubicado a más de siete kilómetros por carretera de la ciudad de CArmelo, donde están las dependencias estatales.

En estos años Cantón montó un barrio privado, un hotel cinco estrellas, una cancha de golf de 18 hoyos, un puerto privado para embarcaciones, varios kilómetros de playa privada,  controló un aeropuerto y ahora tres helipuertos en sus predios. Tiene varios restaurantes de uso exclusivo, una línea de vinos, dulces y mermeladas que comercializa cada verano en el Este.

Ese es, como citó la colega Ruggiero en su informe, La República de Cantón, un territorio que no es Carmelo, una tierra extraña para los comunes mortales, donde rigen otras leyes, leyes exclusivas que se dictan según la conveniencia de Edaurdo “Pacha” Cantón. Él es la ley, el orden jurídico, la vigilancia y los controles en esa tierra extraña.

La gente que allí circula es un misterio,  y forma parte del misterio de ese territorio aparte, donde no tienen lugar las miradas indiscretas.

 

Opinión: un partido inocente

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Novick quiere un país donde no haya burocracia, esto es, dicho en criollo, donde los funcionarios públicos trabajen sin parar a tomar un mate o comer un bizcocho,  y trabajen rápido. Además quiere un país donde los presos estudien, hagan ejercicio y salgan rehabilitados.

Novick quiere políticos que no tengan aspiraciones políticas, seleccionados por una empresa que garantiza su honestidad.

Novick quiere que los patrones y los trabajadores se lleven bien, que no haya paros, que los trabajadores produzcan y que los empresarios estén felices.

Al candidato Novick hay que avisarle que los Reyes Magos son los padres,  y que por más corrección política que tengan estos mensajes, la realidad es absolutamente diferente.

Lo preocupantes es que haya gente que siga este tipo de discursos voluntarista.

Para empezar podría preguntarle al ex presidente José Mujica donde quedó la reforma del Estado que anunció iba a impulsar en su mandato,  y que demostró claramente que si el macrosistema de funcionarios del Estado requiere una reforma, no podrá ser posible sin la participación activa y aprobación de los propios trabajadores.

Incluso con la de los indiferentes que no participan en los sindicatos pero que patean inmediatamente cuando desde afuera alguien les  torpedea su parcela de poder.

Decir que por decreto va a terminar con la burocracia, es al menos, una inocentada.

Que podemos  señalar también  sobre los reclusos, que allí están en las cárceles  con su libertad ambulatoria restringida pero nada más, que no son objeto de desecho porque siguen siendo sujeto de derechos,   y que no hay forma de obligarlos a hacer ejercicios, o estudiar si los propios reclusos no tienen la iniciativa para ello.

En cuanto a seleccionar políticos sin votos, sin ambiciones políticas, sin respaldo popular y sacados de la pipeta de un laboratorio, o de la carpeta de una consultora, con un certificado de honestidad, es tan improbable como encontrar en montevideo un uruguayo manejando un taxi.

Ni que hablar de la pretendida relación win win win en el ámbito del trabajo. Es impracticable, porque si existieran trabajadores contentos porque ganan lo que merecen y empresarios,  contentos porque delegan la mayor parte de sus ganancias al sueldo de sus trabajadores, no existirían los gremios.

Los gremios son justamente creados para disputarle una porción mayor de la plusvalía que obtienen los empresarios con el esfuerzo de sus trabajadores.

En esta relación patrón-empleado, el que tiene el poder no es el trabajador, que depende del salario y de las condiciones que le impone el empleador, quien  tratará de pagar lo menos posible para obtener el máximo de ganancias.

En definitiva, para Novick el concepto de “sindicatos modernos” no es otra cosa que aquel sindicato donde el trabajador no protesta, no se organiza con otros trabajadores a los que les ocurre lo mismo, no le pasa por la cabeza hacer un paro,  y acepta sin chistar lo que le paga el empleador.

Es imposible que, con estas definiciones, Novick pueda llegar más allá del límite de la gente que está desencantada de la política, de los empresarios que sueñan con volver al manejo en negro de sus cuentas y  de aquellos que creen en el voluntarismo inocente de “los más capaces en cada cargo” para encarar la gestión pública.

 

En este movimiento, en este Partido de la Gente,  no encajan por supuesto las grandes mayorías populares, los trabajadores asalariados, los desposeídos de derechos, los que nunca tuvieron oportunidad para superarse, los que son diariamente olvidados por el sistema depredador de la premisa  del sálvese quién pueda.

 

Una nueva cara  de una vieja receta, donde gobiernan los menos, y en donde pierden, como perdieron históricamente, los más.

 

FIN.

 

Permiso para entrar a los tiros a tu casa

Gabriel Monteagudo

tiros

Imagínese un grupo de militares de  élite, que una noche a las dos de la madrugada, llega a patearle la puerta y entra a los tiros a su casa.

Imagínese que habrá dos mil de esos militares de élite dispersos por todo  el país.

Ellos están entrenados para eliminar al enemigo, no para reprimir delitos. Hay una diferencia abrumadora porque en esa lógica, los balazos, los daños, los heridos, las bajas civiles, las equivocaciones, y los errores, son solo “daños colaterales” de esa lucha.

La cabecita del militar está programada para destruir a un enemigo, no para reprimir ni investigar el delito.

Cuando pienso en ese grupo de élite con licencia para actuar a cualquier hora del día, en cualquier parte del territorio nacional, en cualquier casa, bajo la orden o no de algún juez al que llamarán de madrugada,  y que muchas veces asentirá con un sí, medio dormido al otro lado de un telefono, tiemblo.

 

Conozco jueces probos, los más, pero conozco jueces impresentables como fue Carlos Colmenero, y aunque lo fueron del Poder Judicial, veo a diario muchos de estos tipos en los pasillos de los juzgados. Oscuros funcionarios que nadie sabe cómo fueron electos, como llegaron allí, autores muchos de los fallos que luego dejan a media sociedad perpleja, más lejos del desquicio leguleyo,  que del sano equilibrio entre norma jurídica y el sentido común.

 

Y además, como lo que susurra la policía en el oído de la sociedad por estas horas,  está más cerca que las razones de los manifiestos jurídicos, al final del día, la gente sale a la calle para gritar que la culpa de todo lo que pasa en materia de seguridad pública, es del nuevo Código del Proceso Penal.

 

Ni a aquellos deslucidos funcionarios del oscuro Poder Judicial, ni a estos militares de élite quiero darles ese poder. Hablo del poder de impedir dormir tranquilo en mi casa cada noche según me me autoriza el conocido Art. 11 de la Constitución de la República “El hogar es un sagrado inviolable. De noche nadie podrá entrar en él sin consentimiento de su jefe, y de día, sólo de orden expresa de Juez competente, por escrito y en los casos determinados por la ley”.

Solo en la dictadura este artículo era ignorado, y ya sabemos lo que pasó, la gente inocente que murió, la que fue sacada de su hogar, torturada,  y desaparecida. También eran grupos de élites del riñón militar, y que en la jerga común se conocían como “grupos de tareas”.

 

Tengo fundadas razones adquiridas en el trabajo periodístico de 30 años, para desconfiar de las “fundadas sospechas” que pueda tener un juez para permitir un allanamiento a cualquier hora de la noche.  “Fundadas sospechas” que serán transmitidas al magistrado por alguno de estos dos mil militares de élite, que le pedirán autorización al juez, pero que en la realidad del accionar cotidiano, responderán a su cadena de mando natural.

 

No vivo con miedo porque el microclima metropolitano es diferente al que tenemos en Colonia y en el resto del país. Moreira mismo lo reconocía ante los periodistas locales esta semana en Carmelo -se puede ver lo que dice en la página web de EL ECO-  lo cual el mismo jerarca, nos da la talla de la flagrante contradicción entre los hechos que vive el intendente en su territorio, con la propuesta que apoya en su agrupación.

 

Por un tema de extrema sensibilidad social, hacer la “gran Mujica” y poner lo político por encima de lo jurídico,  sin medir costos para la población, es al menos, desmedido. Sin hablar de que los pobladores colonienses terminaremos siendo rehenes de una situación puntual de los que  viven en el núcleo metropolitano y quedaron presos del territorio de las bandas de narcos.

 

Eso no pasa en el departamento más seguro del país que es  Colonia, repito, según el propio intendente. Nos quitarán derechos a los colonienses que, de prosperar la iniciativa de Larrañaga y Alianza Nacional,  viviremos con el miedo de que un grupo de militares entre a cualquier hora de la noche a nuestra casa.

 

¿Hay que entrar de noche a una boca de drogas? Y porque no la casa de un presunto contrabandista, a un presunto corrupto del Estado, de un presunto evasor de impuestos, de un presunto ladrón de pelotas en la canchita del barrio, o a cualquiera que el juez o el equipo de militares de élite, le tengan algún tipo de ganas.

 

Si la policía sabe que en tal lugar hay una boca de venta de drogas se rodea el lugar, se detiene la gente que salga o intente entrar al perímetro se le corta la luz, el agua, se bloquea el sistema de saneamiento y se prepara un equipo técnico. Al otro dia, apenas sale despunta el sol, como señala la ley, se entra y se detienen a todos los narcotraficantes. Justificar el ingreso nocturno para evitar que se escapen los narcos se parece a una excusa para no tomarse el trabajo de hacer una tarea más eficiente en la represión de la narcodelincuencia.

Parece que ahora la policía ya no puede hacer nada si no es con El Guardián y sentados atrás de un escritorio.

 

Habilitar por ley la entrada a un domicilio a los tiros a cualquier hora, es simplista, irresponsable y vulnera una larga cadena de libertades que nos da el marco legal en el que se mueve el Uruguay moderno.

 

La sentencia firme, las disposiciones transitorias sobre el cumplimiento efectivo de las penas para los delitos sexuales o el sicariato, o el narcotráfico, son ajustes posibles de la legislación si ya no están incluidos en algún inciso del código penal como facultad del juez actuante.

 

Si no son redundantes con lo ya existente, los artículos 2 y 4 de la propuesta de Alianza Nacional son de plausible análisis. Si ya son de facultad del juez, sería una redundancia de pura pirotecnia preelectoral.

 

Tenemos miles de leyes y artículos que conforman el marco jurídico en el que vivimos los uruguayos,  un cuerpo de policías que cuentan con recursos, una cúpula con una dirección, sobre la que se podrá acordar o discrepar pero con una dirección clara, y unas fuerzas armadas a las que necesitamos en otras tareas que sí tienen que ver con su naturaleza.

 

Faltan policías que no digan que no pueden hacer, que no pueden detener, que no pueden hacer inteligencia, etc. Que no pueden,  como justificación para no hacer. Faltan policías que salgan de los pases en comisión, o de las licencias médicas y demás vericuetos que les permiten cobrar a fin de mes pero evitar andar patrullando en las calles, así como  jueces y fiscales que se pongan los pantalones de las investigaciones unos, y de las sentencias los otros, con la responsabilidad que la sociedad de hoy requiere.

Y faltan políticas para la reinserción, hay que poner plata en asistencia social, porque los mismos que hoy se quejan de la delincuencia,  son los luego les niegan trabajo a los que cumplen castigo con la sociedad e intentan encauzar su vida

 

Por eso no vivo con miedo. Jamás he vivido con miedo en mi país,  aunque las pantallas de televisión me muestren una y otra vez a los mismos dirigentes políticos con cara enjuta,  azuzando fantasmas y cucos. O jerarcas policiales a los que nadie les preguntó aún porque salieron a decir lo que dijeron,  cuando todos sabemos que estamos muy lejos de situaciones de fractura social como las que se viven en Honduras o Guatemala desde hace más de cincuenta años.

 

En realidad, vivo preocupado cuando ocurre, como en estos casos, que alguno de los sectores más conservadores de la sociedad se aprovecha de una coyuntura puntual y  le propone a todos los uruguayos, un retroceso en materia de derechos y de libertades.

Eso no lleva a más seguridad, lleva a más caos.

Por eso me parece inviable esta iniciativa.  Por esos derechos y libertades que tanto nos costaron conseguir.

 

Fragmentos de verdad que salen a la luz

Exclusivo: después de cinco años EL ECO publica el testimonio de un ex militar que vivió en Carmelo y contó donde hay enterrados restos de compatriotas asesinados por la dictadura.

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Gabriel Monteagudo.

Unos seis o siete cuerpos de compatriotas asesinados por la dictadura, se encuentran profundamente enterrados en los pilotes de un viejo polvorín del Batallón 13, construido cuando volvió la democracia. Allí donde ahora se sospecha podrían estar también los restos de la nuera del poeta Juan Gelman, y en una porción de terreno bajo cercano a la Gruta de Lourdes.

Estos restos forman parte de la operación zanahoria que terminada la dictadura, pretendió remover los cadáveres de los asesinados por los militares para borrar todo rastro de su herejía tras doce años de permanencia prepotente en el poder. Para que nunca fueran encontrados, estos restos se llevaron a lo más profundo de los cimientos de este polvorín donde todavía se encuentran y aguardan ser rescatados para contar su verdad.

Desde 2008 EL ECO cuenta con el testimonio exclusivo de un ex militar carmelitano que participó de las operaciones de remoción de tierra en la zona y sus declaraciones hoy forman parte de los indicios documentales que posee el antropólogo José López Mazz para los trabajos que comenzó a realizar en el Batallón 13 la semana pasada.

La historia.

En 2008 un ex militar retirado pero que se mantenía en contacto con muchos de sus ex compañeros de armas se comunicó con este cronista “te voy a contar la información que tengo sobre los compatriotas asesinados por los malos milicos” me dijo. En su casa tenía un escrito preparado que me entregó y el relato de cómo llegó a ser integrante del ejército como maquinista de maquinaria pesada “un vecino militar, que vivía en mi mismo barrio me preguntó si quería trabajar manejando maquinaria para el ejercito, y ahí entré” contó. La historia de su vida y lo que vio me la entregó en un documento escrito que aún conservo.

¿Por qué contamos este relato cinco años después? Por dos motivos: uno es que el ex militar ya no vive en Carmelo y en segundo lugar porque esperamos todos estos años para que la prueba no se fuera a destruir antes que ingresara al Batallón 13 el único equipo capaz de preservar y sacar la verdad a luz, que es el equipo del antropólogo José López Mazz.

Fue a López Mazz a quién contacté rápidamente cuando tuve esta información. Sin difusión en la prensa y en una vieja camioneta blanca destartalada, José López Mazz llegó a mi casa un par de semanas después: le entregué el material que tenía, le conté como venía la mano y lo llevé a conversar con este testigo directo de la remoción de cadáveres durante la Operación Zanahoria. Desde entonces, López Mazz ha guardado este material que hoy conforma parte de la evidencia que tiene para trabajar en el Batallón 13 donde pudo ingresar la semana pasada. Ahora entonces, podemos contar esta historia que en EL ECO nos guardamos durante cinco años y que es un humilde aporte para el descubrimiento de la verdad.

La carta.

El texto que me entregó en mano propia tiene un título sugerente: La Dictadura, los políticos, la necesidad de los pueblos. Pero siempre Soldado!!.

Este hombre que supo vivir como vecino en Carmelo durante más de quince años, fue operario de maquinaria para el ejército y pudo tener contacto directo con los enterramientos de compatriotas que ocurrían cuando el régimen militar disparaba e intentaba tapar los crímenes que habían cometido “en el barrio …… a diario llegaba un militar que era vecino de la carpintería y era custodiado hasta que entraba a su casa, horas más tarde este militar vestido de civil era un vecino más y más de un broma le gastamos en referencia a la dictadura, se aguantaba piola. Así fue que un día viendo la necesidad mía de salir adelante y progresar me ofreció ingresar a las Fuerzas Armadas. Recuerdo que le dije ¿Cuánto pagan?. Días más tarde me trae una tabla de salarios y me dijo hasta aquí podes elegir y de aquí en a delante si te adaptas podes llegar por mérito propio. Así fue que aquella tablita de números me llevaría a integrar la institución de las Fuerzas Armadas, lugar donde los oficios se llevan adelante en todas las áreas, construcción de escuelas, rutas y caminos puentes, permitiendo la recorrida por todo el país con la diferencia que mi oficio lo tenía adquirido antes de ingresar” cuenta.

Asume Sanguinetti

Con la asunción de Julio María Sanguinetti “los cuarteles empezaron a cambiar, hasta que llega la orden de tirar los vestigios de la dictadura, entre ellos tuve la oportunidad de ir a tirar el inmenso mástil del Cerro de la Fortaleza de Montevideo, algo que no se podía creer que se hiciera donde había flameado la querida bandera uruguaya, pero detrás de aquel mástil estaban presente los egos del poder, la caída del mástil era un símbolo de poder de unos idiotas.

En los diarios de aquellos días aparecían fotos que señalaban el Batallón de Infantería No. 13 como punto de haber enterrado uruguayos, recuerdo una foto que publicaba La República que desde un tanque de agua de los trenes en Peñarol habían apuntado con lentes largo alcance a la máquina que trabajaba en las excavaciones, se trataba del Plan Zanahoria, donde parte de los vestigios debían desaparecer, pero con la diferencia que estos eran hermanos uruguayos que habían sido enterrados en el batallón Infantería Blindados Nº13, hermanos que con errores o aciertos, no tuvieron la oportunidad de la justa defensa. Lo mismo ocurría con otra máquina que se encontraba en el Batallón Infantería y Paracaidistas Nº 14 en Toledo.

Los operadores de aquellas máquinas eran los mismos que compartíamos guardias juntos o un trago de caña. Un día me tocó ir a llevar combustible para abastecimiento a estas maquinas por lo general primero iba al 13 y más tarde por ser más lejos a Toledo, donde hacía propicio un asadito, entre aquellos movimientos de tierra que se hacían.

¿Salen zanahorias?

En un día que voy al Batallón 13, me entregan de mi unidad una máquina fotográfica, para tomar fotos de los trabajos, ya que se llevaba una historia de los trabajos que se realizaban. Llegué a la máquina bulldozer conducido por el Cbo 2º Silva “Cabeza”, entre la conversación que manteníamos le preguntó ¿y…salen las zanahorias? Y me dice “allá adelante apareció hoy otro”. El barro existente solo mostraba unos restos de tanque de 200 litros. Tomé fotografías varias de la zona en que la máquina trabajaba, zona muy próxima a la cañada de la gruta de Lourdes. En la conversación me dice “estimo que van como seis que ya fueron descubiertos”. Pero los supuestos restos humanos no eran tocados por el maquinista, el trabajo de recopilar los restos se hacía a posterior por oficiales que respondía al Jefe del Batallón de Infantería 13.

A los pilotes

Según el testimonio, durante el gobierno de Sanguinetti los trabajos se continuaron y se sumó al bulldozer una retro excavadora Cat.325 operada por el civil Sgto 1º J. Noble “El Gorila” en aquella rutina de mover tierra se había comenzado la construcción de un polvorín, en el batallón infantería 13, en uno de los tantos días que estaba con “el gorila” le pregunto porque están excavando a tanta profundidad, “para hacer los espaldones del polvorín” me dice “van a ir los pilotes en cada esquina” le dique es eso es un bolazo para semejantes pozos grandes y “el gorila” me dice “tan grandes para que nunca más se vean, date cuenta con que mierda los van a encontrar ahí: ja, ja”. Le digo es que las zanahorias las meten ahí y me dice “sí fueron varias bolsas en la profundidad de los cimientos”. Me dice que calcula que eran seis o siete “y puso cara triste porque al fin era seres humanos”. Aquí se cerraba una parte de la excavación, el trabajo de remoción de los restos lo hacían a posterior y debían tener un lugar donde nunca más fuesen encontrados. El polvorín hecho en aquellos días, allí, están los hermanos uruguayos, cuántos son solo lo saben los que hicieron el trabajo sucio de recolectar los restos, cuenta el testigo a EL ECO.

En tanto, en el batallón de Infantería 14 continuaban los trabajos de remoción, muy poca era la información que surgía de ahí, controlaban las conversaciones y todo movimiento que se hacía, solo se supo que aparecieron restos humanos, pero que mezclados y quemados en los hornos de ladrillo, nada quedaría. Era una zona de donde efectuaron explotaciones de canteras y los movimientos de tierras eran muy importantes con una logística de camiones muy grande. Los años pasaban las máquinas terminaron los trabajos y se continuaba con otras tareas, pero continuábamos compartiendo el compañerismo de trabajo. Alguna broma nos gastábamos como por ejemplo mirá que vos fuiste a la quinta a remover zanahorias.

Nuestro testigo es hoy un militar retirado que mantiene serios cuestionamientos a los acuerdos realizados entre políticos y militares y que asegura que aún hoy los militares “no tienen garantías” para hablar y contar lo que pasó en aquellos años y que existen pactos entre políticos y militares que impiden conocer toda la verdad.

Este testimonio que hoy publica EL ECO y que contiene más documentación sobre el pasado reciente, está en manos de los antropólogos que hoy buscan restos de compatriotas en el Batallón 13 y durante estos años, ha sido nuestro pequeño aporte al conocimiento de la verdad.

Publicado en EL ECO el 02/10/2013

600 trabajadores del frigorífico de Tarariras irán al Seguro de Paro

faena

Unos seiscientos trabajadores del frigorífico Ćolonia de la ciudad de Tarariras pasarán al seguro de Paro a partir del 1 de mayo, según el comunicado recibido por los trabajadores de parte de la patronal. La falta de ganado para faenar como consecuencia del alto precio que actualmente ponen los productores a los animales, hace que la industria paralice sus actividades.

Así lo señaló a EL ECO el vicepresidente del gremio de trabajadores del frigorífico colonia mariano Ever, quién señaló que en la tarde de ayer fueron informados de la decisión de la empresa de enviar al seguro de paro a todos los trabajadores de la planta, a partir del próximo 1 de mayo según indicó.

El frigorífico Colonia que funciona en la ciudad de Tarariras es propiedad del grupo brasileño Marfrig que tiene además las plantas de faena en Colonia Salto, Tacuarembó, San José, y de enlatados en Fray bentos. En total tiene el 25 por ciento de la faena nacional.