No es acumulación histórica sino derrame aluvional

GM

Basta mirar los números de la votación del Frente Amplio de Colonia a lo largo del período posterior a la dictadura,  para darse cuenta que la votación que tuvo el pasado domingo 27 no es parte de un proceso de acumulación, sino de dos hechos puntuales y concretos.

Uno: la irrupción del Encuentro Progresista Frente Amplio que puso a TAbaré Vázquez y a Rodolfo Nin como la fórmula más votada en 1999 pero que no pudieron llegar al gobierno al imponerse por primera vez el balotage, creado por blancos y colorados para poder juntarse y evitar, aunque sólo por cinco años más, la llegada de la izquierda al gobierno en 2004.

Eso provocó que en Colonia el novel Encuentro Progresista llegará a los trece y quince mil votos, de los ocho mil y pocos que obtenía el Frente Amplio desde la salida de la dictadura cívico-militar.

El otro hecho que generó el salto de los trece a los treinta mil votos ocurrió en 2005, como consecuencia de la crisis del 2002 y la debacle colorada. 

Los colorados habían obtenido treinta mil votos en la elección de 2000 y bajaron a seis mil en la elección siguiente de 2005.

Allí, una gran parte de los votos colorados, dos tercios aproximadamente, se fueron al Partido Nacional que pasó de un piso histórico de treinta a más de cuarenta mil votos, piso este que aún conserva, y el otro tercio fue al Frente Amplio.

Por eso el Frente Amplio se puso en carrera en el departamento de Colonia.

Desde entonces, la pelea por el poder de Colonia se dirime entre el Partido Nacional que oscila entre los cuarenta y dos a los cuarenta y siete mil votos, y el Frente Amplio que oscila entre los 27 y los treinta y dos mil.

Una teoría equivocada.

Durante la campaña que terminó el domingo 27 de setiembre el candidato mayoritario del Frente Amplio dijo varias veces “si no es esta es la otra, porque esto es un proceso de acumulación”. Siguiendo la misma idea, colocó en las redes sociales la imagen de un gusano que pasa a crisálida y luego a mariposa, sosteniendo que los procesos llevan tiempo pero que son irreversibles.

Jorge Mota se equivoca, y si el Frente Amplio espera que la victoria electoral por la  intendencia de Colonia le llegue del cielo como un chaparrón producto de una acumulación de gotas a través de los años, es mejor que se siente a esperar y deje el paraguas en el rincón.  

No es real que el Frente Amplio “si no fue ésta será la próxima” porque la acumulación no existe en Colonia y, salvo que suceda una catástrofe que provoque un cisma en el Partido Nacional, el Frente Amplio no llegará nunca por ese goteo histórico, al gobierno departamental.

Así, esperando el derrame electoral a partir de la inercia de la acumulación, podrá ver ganar al Partido Nacional o al que sea, elección tras elección.

Además de una catástrofe política blanca, deberá ocurrir que esos dos tercios colorados que se fueron a filas blancas,  no retornen al Partido Colorado y éste vuelva a disputar el poder en Colonia.

Porque al final de cuentas, las campañas políticas no son para esperar la victoria acumulada por un goteo inevitable sino que son una lucha de ideas, una lucha agonal, donde se busca provocar la derrota del rival electoral a partir de un planteo inteligente de propuestas, discurso, movilización e ideas.

Para que gane el Frente Amplio en Colonia no se necesita el goteo de la acumulación histórica sino un proceso aluvional, una oportuna y precipitada llegada de votantes buscando refugio en una forma diferente de hacer política.

Entonces, ¿es imposible que gane el Frente Amplio en Colonia, y que algún dia se cambie todo aquello que se critica del estilo de gestión del Partido Nacional?

Sí, se puede. Jorge Mota es el primer candidato a la intendencia del Frente Amplio que tiene un capital propio porque es uno de los primeros, sino el primero, al que la gente conoce desde antes de la elección. Por su trabajo de médico deportólogo es conocido desde antes en todo el departamento. Una excelente persona que bien podría gestionar con solvencia la intendencia de Colonia, pero que se equivoca por tres veces seguidas ya, en el discurso y la estrategia de campaña.

Perder no es una opción.

En una contienda electoral, perder no es una opción. No se puede hacer una campaña diciendo que se va a perder, o que si se pierde no importa,  o que si no es esta es la próxima,  porque la gente quiere apostar a un ganador, no a alguien que ya desde el arranque dice que puede perder.

Y si algo es seguro, es que la victoria no se logra cerrando un acto de campaña con la consigna «Más diversidad es más democracia», algo que generó la cuasi indignación de dirigentes y militantes al pie del estrado..

Si Jorge Mota quiere repetir, bienvenido, pero tendrá que cambiar la estrategia y redefinir el discurso, y sino deberá dejar que otro tome la bandera y  la lleve adelante.

Por otra parte, hay que fortalecer una dirigencia de segunda línea,  que abra la cancha y que aporte diversidad, puntos de vista contrapuestos y debate de ideas.  El Frente Amplio de Colonia se ha caracterizado por aplastar con el mazo a quién asoma la cabeza de la fila. La elección trajo potenciales líderes, nuevos unos y jóvenes otros, a los que, si no quiere seguir votando igual, deberá hacerles un lugar en esa cosas misteriosa y cerrada que es su Mesa Política.

Unidad, militancia, organización y trabajo en la calle necesita el Frente Amplio de Colonia, menos Facebook, memes de Whatsapp,  fotos y mensajes de Instagram,  y más caminatas en calles sin cuneta.

Porque todavía hay caminos sin asfalto para transitar en todo el departamento, y cuatro años capaz que alcanzan para recorrerlos a todos. 

Si la gente no percibe que de verdad quieren llegar al gobierno para hacer algo por ellos, seguirá votando al que le trae una chapa, un bloque o que le tapa el pozo de la calle.

Porque si los que quieren llegar  no hacen eso, ¿para que van a cambiar el voto?

Lo que importa son los alcaldes.

G.M

El edificio de la calle General Flores donde se levanta el corazón del gobierno departamental, parece cada vez más lejano. De la misma forma que ya nadie habla de los candidatos a ediles departamentales, cada vez se habla menos del intendente.

Si no fuera por el escándalo de los audios, ya casi nadie hablaría de Carlos Moreira, como nadie habla hoy, del intendente interino actual. Esto no se ve en Montevideo, pero se percibe claramente en los pueblos del interior.

Lo que importa son los municipios, lo que importa son los alcaldes. Se nota en la calle, hablando con la gente, allí en rueda de vecinos uno se da cuenta  que la lucha por el municipio es lo que concita la atención popular. 

Sobre quién será el próximo alcalde del pueblo, es de lo que se habla en cada pueblo.

Es que en el fondo, la población percibe que el alcalde es el que puede atenderlo y resolver sus problemas. Es el que puede arreglar de una vez el tránsito, porque anda todos los días en la cuadra donde a esa hora  se producen los nudos de vehículos; el que conoce para que lado corre el agua de lluvia en la cuadra tal;  o al que le pueden pedir sin mucho trámite burocrático una máquina o un bacheo, o mejorar las pequeñas cosas del barrio.

Desde la alcaldesa recorriendo los barrios con su motito, hasta el candidato  Juan José “El turco” Miguelena destapando el desagüe en una esquina para ver el problema del que le hablan los vecinos.

El alcalde es el que está ahí, a golpe de teléfono, o al que podemos parar para consultarlo o hablarle, mientras esperamos el turno en el almacén. El alcalde está ahí al alcance de la mano, lo conocemos, sabemos cómo es su familia, su historia, de dónde viene, conocemos también  los puntos que calza.

Si no fuera porque se trata de viejos caminantes de la política coloniense, pocos sabrían quienes son Carlos Moreira o Jorge Mota, los dos con más chance de disputar el sillón de la intendencia de Colonia el próximo domingo.

Aún no tenemos una idea clara de la revolución que significa la Ley 19.272 de Descentralización y Participación Ciudadana  en los pueblos donde se crearon los municipios, pero está claro que si bien todavía mantiene atada la descentralización económica, permitió que la descentralización política  la hiciera el ciudadano con su participación activa en la campaña.

Nunca un nombre de una ley estuvo tan bien puesto.

Es increíble, pero los comités políticos de todos los candidatos se puede ver hoy que están llenos de gente. Gente  militando “por Marina”, «Pacucho»,  “por Luis Pablo”, “por el Filo”, “el turco”,  “Alejandro”, “el washi”,  o “marcelo”, tal es el grado de cercanía que siente la gente con sus candidatos.

Mientras que un diminutivo como “Carlitos” sólo es usado por unos pocos que hacen gala de la cercanía extrema con el ex intendente, los nombres de pila o los apodos de los alcaldes, se usan con la familiaridad del vecino que habla con otro vecino. 

Ese sentimiento sobre la tarea del alcalde fue rápidamente comprendida por la población, que se apropió de la ley, y que  seguramente seguirá avanzando en la búsqueda de la ampliación de funciones para los alcaldes, y con ello, de mayor poder para los ciudadanos.

Solo basta ver los programas de gobierno que muestran los candidatos a alcalde, para darse cuenta que sus expectativas de gobierno van más allá de cuidar el alumbrado, el inexistente barrido o las calles. Hoy las expectativas de los gobiernos locales  son muchas más y responden a los reclamos de los vecinos. Para atenderlas,  van a necesitar más recursos financieros, recursos en dinero constante que van a tener que ceder las intendencias. 

Y con ello, ceder más poder en beneficio de los gobiernos locales.

Es lo que falta, porque el poder político ya se lo dio la gente a los alcaldes, “y nos van a tener que dar los recursos que precisamos” se dio vuelta y  le  dijo el candidato Miguelena a los candidatos a intendente de su partido.

La frase resume mejor que nada lo que la gente espera de los alcaldes en los próximos tiempos, mientras mira como se llevan  las hormigas, parafraseando a Gabo, el cuerpo de los intendentes.

Dos fiscales retoman causas dormidas que afectan al Partido Nacional

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G.M

En Colonia la fiscal Eliana Travers anuncia que retomará la investigación sobre la denuncia realizada en febrero y que afecta directamente al intendente Carlos Moreira.

En Carmelo, la fiscal Natalia Charquero se apronta a retomar una causa que estaba dormida desde el año pasado, y que afecta al ex diputado Edmundo Roselli.

Mirado desde arriba, si no fuera porque a las dos fiscales se las acusó mediáticamente de cercanía con el Partido Nacional, se diría que hay una gran coincidencia en la conjunción de los anuncios de apertura de causas que estaban dormidas en los cajones de las respectivas fiscalías. Ambas apuntan directamente al corazón del partido blanco acá en Colonia.

La coincidencia es rara, parece más probable que haya venido una orden “de arriba” y que por lo tanto ambas tuvieron que sacarle el polvo a los expedientes y ponerlos arriba de su escritorio.

Si fue coincidencia, bienvenida la coincidencia.

Lo cierto es que en Colonia la fiscal Travers anunció que sacará del cajón la denuncia de ediles del Frente Amplio (no de toda la bancada) contra el accionar del intendente de Colonia en el tema pasantías. Este tema tiene que ver con los audios difundidos nueve días antes de la elección de octubre, pero no están vinculadas a la cuestión sexual planteada en ellos en la causa de la edil José María García, sino que tienen que ver con el proceso de adjudicación de pasantías. Para eso fue lapidario el informe de la Junta de Transparencia y Ética pública, el cual objetó el manejo del entonces intendente.

El tema es grave y, dicen los ediles tal como manifestó en rueda de prensa su abogado defensor, que se puede probar el manejo discrecional de las pasantías y por lo tanto la falta de responsabilidad en el manejo del erario público.

A escasos días de la elección municipal en la que Moreira aspira a ser reelecto, las aguas se dividen nuevamente con este tema: están los que piensan que esto no afecta para nada el voto a Moreira y otros que sostienen que este hecho tiene consecuencias imprevisibles en el día de la elección.

Habrá que esperar a ver que dicen las urnas.

Por lo pronto,saludar el casi perfecto sincronismo en el paso de baile, en el sentido jurídico de la palabra baile, de las fiscalías colonienses.

fin.

Planchón le da una oportunidad única a la oposición.

Gabriel Monteagudo.

La oposición al Partido Nacional tiene una oportunidad histórica en el departamento de Colonia, y podría hacerse con el gobierno departamental, después de 60 años de primacía blanca.

Nunca en la historia política de la elección departamental, el Partido Nacional estuvo tan debilitado y el ex diputado Ricardo Planchón acaba de darle el tiro de gracia a las chances nacionalistas.

En efecto, la reciente designación de Ricardo Planchón como integrante de la Comisión Administradora del Río de la Plata,  desconcertó esta semana a los militantes blancos, pero sobre todo, enojó a muchos blancos  que buscaban en Planchón la alternativa,  a lo que parece un desgastado Carlos Moreira.

Hoy los blancos están desconcertados porque se quedaron sin opciones para votar.

Veamos.

En una primera instancia,  el tema de los audios fortaleció a la lista de Carlos Moreira y, aquella “rebeldía blanca” hizo que la difusión de los audios fuera vista como una chicana electoral, lo que provocó que la lista de Moreira se impusiera sobre la de Planchón, que antes de octubre era el candidato cantado para resultar electo diputado. 

Recordemos que el “episodio Moreira” explotó nueve días antes de la elección,  y nadie creyó mucho lo que decían aquellos audios “fueron todo editados para ensuciar a Carlos” decían sus votantes, que fueron y votaron a Carlos con más ganas aún. Y fue así que muchos de los blancos que dudaban a quién votar, terminaron dando su voto a la 3904 de Carlos Moreira,  que se impuso holgadamente a la lista 12 de Ricardo Planchón.

Pero el tiempo y la extensión de la fecha del sufragio departamental parece que le está jugando en contra al ex intendente. Cuando la gente descubrió que su conducta era cuestionada, y que había tenido  una actitud machista reprochable, y que además mientras los amigos de la lista renovaban indefinidamente las pasantías de sus hijos,  había otros muchos otros jóvenes que las necesitaban y no les eran renovadas, se generó una ola de malestar importante. 

A esto se suma que la justicia decidió el desarchivo de la causa,  y hoy Moreira tendrá que pasar por una pericia psiquiátrica y psicológica pero además, un nuevo fiscal deberá hacer actuaciones que la fiscal actuante no hizo. 

Entonces  el panorama no es tan claro para el ex intendente como lo fue en octubre. Hoy el electorado blanco está enojado con Moreira, y hay una correntada de “Moreira ya fue” que  hemos encontrado, no sólo en el electorado de a pie, sino a varios dirigentes medios de trayectoria importante. 

Si bien eso no dice, ni por asomo, que Moreira va a perder la elección, ya que parece que  sigue siendo el favorito, el enojo generalizado y silencioso es un enojo que antes no aparecía, que podría trasladarse a votos, y que por eso, es necesario tenerlo en cuenta., 

Tantos años de gobierno  le han generado además, diferencias con los dirigentes más cercanos, y hay un malestar que es tema de conversación diario en el mundillo de los blancos en el departamento, malestar que se extiende al  grupo de cercanos al intendente.

Mucha de esa gente, blancos que no tienen intenciones de irse con su voto fuera del Partido Nacional, estaban pensando seriamente en dar su voto a Ricardo Planchón. Incluso hay dirigentes del moreirismo que hoy dicen en off the record  que esa es la realidad. 

A diferencia de otras elecciones, donde Planchón sacaba una candidatura testimonial porque sabía que no tenía chances de salir ante las fuertes figuras de Moreira o antes de Walter Zimmer,, en esta ocasión Planchón tenía todo para ser el “hombre fuerte” del Partido Nacional en Colonia y quedarse con aquella mayoría que siempre se había mostrado esquiva.

Pero la realidad cambió esta semana cuando se conoció el nombramiento de Planchón en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP).

Según la  interpretación de los blancos colonienses, se trata de una muestra clara de que a Planchón no le interesa la intendencia, que no pretende ser intendente y, aunque su nuevo cargo,  y la candidatura a la intendencia sean compatibles, es una señal negativa  para su candidatura.

Pero además, la tercera candidatura del Partido Nacional, es la del representante de Cabildo Abierto Eduardo López, que además de intrascendente,  nació con un conflicto interno muy duro, por lo cual nadie cree seriamente,  que López pueda repetir la votación de siete mil votos que tuvo Cabildo Abierto en Colonia.

La oportunidad.

La oposición, esto es el Partido Colorado y el Frente Amplio, tienen una oportunidad única. Ambas colectividades se encuentran con una pecera en la que hay más votos nadando libremente, que los que históricamente hay, porque entre la situación de Moreria y el cargo de Planchón en la Carp, los opositores tienen la posibilidad de mostrarse ante el electorado como candidatos fuertes, que están dedicados únicamente al proyecto de gobernar Colonia, y con la capacidad suficiente para ser el reemplazo al Partido Nacional después de seis décadas en el poder.

En el Partido Colorado, que subió su votación de cuatro a quince mil votos, Nibia Reisch y Daniel Forets tienen una oportunidad. De ambos sólo Forets en el Partido Colorado está dedicado de lleno a su candidatura, y por eso dejó su actividad profesional para encarar el desafío.

Lo mismo pasa con los candidatos del Frente Amplio Ariel Beltrán y Jorge Mota.

Si bien Beltrán tiene una larga trayectoria en el sindicalismo coloniense vinculado a los trabajadores bancarios, Mota es el más conocido a nivel departamental, y con él,  el Frente Amplio de Colonia tiene el plus que por primera vez, logran un candidato a intendente que la gente conoce, que sabe quien es, que es médico, que es deportólogo al cual han leído,  o escuchado sus consejos, ya sea porque ellos o sus hijos fueron a alguna de los cientos de charlas que ha dado en todo el departamento estos años. Haber trabajado quince años como Director Departamental de Salud le permitió conocer en profundidad el departamento de Colonia, y con ello, la diferente idiosincrasia de su población.

Eso lo diferencia de su compañero frenteamplista y del candidato colorado.

Sin embargo, Mota tendrá que salir de la pantalla, de la radio y de la letra de los periódicos, para encontrarse cara a cara con la gente, caminar los barrios, escuchar sus problemas, comprometerse con lo posible y prometer lo necesario para que el ciudadano sienta que le da un voto a alguien que va a hacer algo por él o por su barrio.

Salir de la teoría y del círculo mediático, para caminar la calle.

En eso de caminar la calle cualquiera de los tres, el colorado Forets, y los frentistas Beltrán y Mota están en déficit.

La oportunidad que le acaba de dar Ricardo Planchón a la oposición es única. Habrá que ver si saben aprovecharla.

¿Por qué militares en las rutas?

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Militares en Ruta 21 en acceso a Nueva Palmira. G.M

Por qué hay en la ruta, en medio de un puesto sanitario, una persona vestida como para la  guerra, empuñando un arma larga parado enfrente de mi vehículo. Porque este señor, seguramente una excelente persona a la que le ordenaron ubicarse en ese lugar, está ahí, armado con un arma larga, de las que se usan en los enfrentamientos bélicos, impidiendo mi derecho a circular en libertad por las rutas de mi país.

No está solo, hay otro grupo de militares igualmente armados un poco más allá, y una carpa militar al otro lado de la ruta, detrás del puesto sanitario.

No estamos en guerra con ningún país, por lo tanto no se justifica la presencia de un militar armado en medio de una ruta nacional.

Tampoco estamos o hay en nuestro país un conflicto interno, una situación de conflictividad social, una rebelión o una guerra civil, que justifique la presencia militar en nuestras calles.

La explicación sobre su combate al narcotráfico, al contrabando y al abigeato no es explicación suficiente, por más que el parlamento haya habilitado por vía de una ley, la ocupación militar en un quinto del territorio nacional.

Para un civil con credencial cívica, en pleno ejercicio de sus facultades y conocimiento de sus derechos, con cabal sentido de sus derechos democráticos, es inaceptable la presencia militar que hoy vemos en nuestras calles.

Si necesitan personal para acompañar a los civiles que fueron apostados allí para tomar la temperatura a los conductores que llegan a Nueva Palmira, pues bien, que se convoque a las instituciones civiles de ayuda pública que hay a montones en nuestro país, desde Cruz Roja al Rotary Club. Si se necesita seguridad, que se convoque a personal policial.

Nunca a los militares. No es su tarea, no es para lo que fueron educados y no deberían estar ahí, armados como en una guerra parados ante mi, un civil desarmado y con una credencial en su bolsillo que claramente indica la vocación democrática nunca militarista de mi país.

Que no saben que hacer con 20 mil soldados en los cuarteles. Bien, es otra discusión que deberíamos dar como sociedad, discutir si es necesario tanto ejército en un país como el nuestro, o si con un grupo entrenado en tareas navales, aéreas y terrestres, de mucho menor cantidad que el actual, sería suficiente. 

Es una discusión que se deber dar, pero mientras tanto, los militares armados como en una guerra, no deberían estar enfrente de mi vehículo, en una ruta nacioal de libre circulación, haciéndome una demostración de fuerza gratuita, intimidando a un civil con su presencia, sin un argumento razonable que lo justifique.

Para combatir el narcotráfico, el abigeato o el contrabando no necesitan estar en medio de una ruta de tránsito común y silvestre. Para ello pueden hacer investigación e inteligencia.

La Marina tiene la División de Inteligencia de Prefectura y el  N2 que es Servicio de Inteligencia de la Armada. El ejército cuenta con  el Departamento de Inteligencia, diversas secciones de inteligencia en el S2 , compañías de contrainformación y dispone de la Escuela de Inteligencia del Ejército, en tanto que la Fuerza Aérea dispone de una Sub Dirección de Inteligencia, según contó recientemente el colega Carlos Peláez.

En tiempos de paz, con pleno vigencia del Estado de Derecho, con una democracia consolidada como la uruguaya desde 1985 hacia acá, la presencia militar afuera de los cuarteles, interactuando en las cuestiones civiles como es la cuestión sanitaria, no es de recibo. Los militares no debería estar ahí.

Nada justifica su presencia porque la misma ponen innecesariamente en alerta nuestros sentido de seguridad, alteran nuestro estado de tranquilidad social y perturba la imagen de país pacífico que hemos construido.

En tiempos de paz, no hay argumento institucional adecuado que justifique la presencia de militares armados, mostrándose en las rutas de nuestro país.

No la hay, por más que quieran vestir a la mona de seda.

FIN

Un país sin ejército. Una uruguaya en Costa Rica cuenta como es.

¿Son necesarias las fuerzas armadas en Uruguay?

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Gabriel Monteagudo

Desde hace 72 años Costa Rica es uno de apenas una veintena de países en todo el mundo desprovisto de fuerzas armadas. El país apostó a la inversión en educación, salud e infraestructura.

Un cuartel militar ubicado en el centro de San José pasó a ser el Museo Nacional de Costa Rica hace 72 años, luego de que allí se aboliera oficialmente el Ejército de Costa Rica. Fue el entonces presidente José Figueres quien, con un simbólico mazazo al muro del cuartel, dio por eliminado el cuerpo castrense.

Ocurrió un primero de diciembre de 1948 y se trató de un hecho inédito en la región y poco usual en el mundo entero, un hito que ha destacado al país a nivel mundial, pero que además ha traído beneficios a su sociedad.

“Imaginemos lo que es no invertir en tanques, en armas o en personal militar durante 72 años de manera consistente, el ahorro que eso implica, pero, a su vez, eso también explica por qué hemos logrado hacer otras inversiones importantes en educación, en medio ambiente. Además, invertir en eso nos ha permitido un desarrollo humano que consideramos positivo”, afirman en este país.

Con el fin de una guerra civil y la abolición del ejército a finales de la década de 1950, Costa Rica ha venido aumentando su gasto en infraestructura, salud y educación.

Si Costa Rica no hubiera abolido el ejército, el PIB del país sería mucho más bajo hoy. “La abolición del ejército implicó un aumento en la tasa de crecimiento del PIB per cápita del país. Básicamente fue un aumento de un punto porcentual. Es decir, el país crecía alrededor de 1,31% de PIB per cápita por año, antes de 1950 y después de ahí hasta 2010 crecía alrededor de 2,44%”. En un país sin ejército “se vive una cultura de paz”, aseguró el presidente Alvarado.

Un gran contraste con todos los países latinoamericanos es que aquí no desfilan militares. No son los militares los que representan los valores cívicos, son los estudiantes los que salen a las calles a celebrar nuestros valores patrióticos.

Una nación sin ejército, por supuesto, no significa que no tenga cuerpos de seguridad. Es la policía la encargada de la protección ciudadana. El Ministerio de Seguridad Pública, a través de sus distintas direcciones, realiza las tareas de las cuales se encargan los ejércitos en otros países, tales como el control de drogas o el resguardo de costas y fronteras. Con la decisión de eliminar sus fuerzas armadas, Costa Rica, además, ha apostado al diálogo, la diplomacia y el multilateralismo para dirimir conflictos nacionales y regionales,

Una uruguaya en Costa Rica sobre el gasto militar “ese presupuesto se destina a educación y salud”

Cecilia Lema es uruguaya, oriunda de Montevideo pero sigue la información uruguaya a través de la web de EL ECO a partir que publicamos la noticia sobre su esposo Joaquín Aguirre que está jugando al fútbol en Costa Rica “Si estoy viviendo hace 8 meses aquí en Costa Rica” y nos contactamos luego que comentara una publicación nuestra de esta semana, sobre la presencia de militares en las calles de Carmelo “Yo apenas llegue lo primero que me comentaron fue eso. Aquí somos un país sin ejército. Ese presupuesto se destina a educación y salud y la verdad la educación es de alto nivel al menos a nivel primaria que es donde yo tengo metida a mi hija” cuenta

Cecilia nos contó que “las escuelas públicas están súper cuidadas parecen las privadas de Uruguay. Para los ticos es bueno eso que se hizo porque en definitiva tenes un montón de personas cobrando sueldos grandísimos al cuete. O como vi en los comentarios para ayudar en las inundaciones (cosa que no les corresponde)” señala “Costa Rica es un país tranquilo. Yo además vivo en una provincia no en capital entonces es aún más tranquilo” y cuenta que “este tiempo hubo problemas en la frontera con Nicaragua porque se estaban pasando infectados con covid pero mandaron a los policías y listo” señaló

Costa Rica es un país pequeño como Uruguay “creo que con un poco más de habitantes rondan los 5 millones sinceramente no creo que nunca necesiten ejércitos para una posible guerra. Y te repito yo con la educación estoy encantada. Mi hija tiene trastorno del desarrollo y la incluyeron en la escuela pública con un programa especial para ella y tiene además las terapias que necesita. Terapia del lenguaje y educación especial en la misma escuela

Cosa totalmente imposible en Uruguay. Que tenes dos opciones o pagas colegio privado o pagas una acompañante terapéutica. Aquí le dan todo” dijo “Así que ves que realmente ese presupuesto hizo diferencia tienen comedor, inglés, educación física y religión opcional” señala.

“Yo sinceramente a nivel inclusivo para mi hija me encanta y estoy feliz acá. La gente es muy buena onda” señala y la consultamos sobre si piensan regresar y sobre la seguridad en ese país “mi esposo juega al futbol acá entonces no sabemos dependemos de su contrato. Nos juntaría quedarnos un tiempo largo por acá” dice “la seguridad es como en todos lados creo yo. Acá lo que no ves, no hay son asaltos a mano armada. Y tampoco veo que maten para robar una moto o un auto. Los asesinatos son más que nada por el tema narco. Entre ellos se dan plomo. Y como en todos lados uno se cuida pero no vivimos con miedo la verdad sentimos más tranquilidad que en Montevideo” señala.

Antes de la dictadura.

Según se puede ver en la página del Banco Mundial, Uruguay gasta en mantener a las Fuerzas Armadas el dos por ciento del Producto Interno Brugo. Eso es la misma cifra que se adjudicó al presupuesto nacional de 1972, antes de la dictadura. Después en dictadura aumentaría abundantemente a un 6,4% del PIB en el año 1982. Ya en el primer gobierno de Julio Sanguinetti a partir de 1985 el presupuesto militar bajó nuevamente a los niveles históricos del dos por ciento y estuvo más bajo en los gobiernos del Frente Amplio. Entre 2011 y 2015, gobierno de José Mujica, se ubicó entre el 1,7 y 1,8 del PIB, siendo los valores históricos más bajos. La última cifra, de 2019, señala un retorno al 2% del PIB lo que significan unos 1.200 millones de dólares al año.

Sólo de pensar el total de dinero que eso significa, y lo que podría hacer el país con el dinero utilizado en gasto militar desde el retorno a la democracia hasta ahora, la cifra da escalofrío.

FIN.

¿Para qué queremos Fuerzas Armadas?

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Gabriel Monteagudo

Gastamos más dinero en cuestiones militares que Venezuela. Aunque usted no lo crea, Uruguay gasta más dinero en mantener a sus Fuerzas Armadas que el dinero que gasta Venezuela. No sólo en moneda contante y sonante, sino también porcentualmente en relación al ingreso anual de los uruguayos.

Esta frase, que parece increíble, resulta totalmente comprobable en estas líneas que siguen a continuación.

Venezuela tiene 115 mil efectivos activos, Uruguay 24 mil. Venezuela tiene 32 millones de habitantes, Uruguay 3.

Venezuela gasta en la actualidad unos quinientos millones de dólares al año en sus militares, Uruguay más de mil.

Las cifras son públicas y se pueden obtener del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (también conocido como SIPRI por su sigla en inglés). Sipri es un instituto de estudios estratégicos fundado en 1966 con motivo de 150 años de paz ininterrumpida en Suecia. Sus datos son, inobjetables.

¿Y ahora quién podrá defenderme?

De quién nos van a defender, cual es la soberanía que protegen, para qué necesitamos treinta mil uruguayos integrando una fuerza que en términos reales absolutamente inútil en el mundo moderno.

Es cierto que son útiles en momentos de inundación y otros desastres, es cierto que son útiles como policía marítima, o como policía aérea, eso y poco más.

Su utilidad se puso en el tapete en los últimos días, como consecuencia del informe internacional que se dio a conocer, donde los soldados uruguayos resultaron responsables de abuso sexual y embarazo infantil. Además, desde el gobierno electo se anunció que se van a destinar más millones de dólares para sueldos y equipamiento.

Desde siempre, las Fuerzas Armadas son, básicamente, el lugar donde llegan los uruguayos con menos formación académica y menos expectativas de futuro. Fundamentalmente el ejército ha sido, a lo largo de la historia de nuestro país, el lugar donde lo uruguayos de menos recursos y menos educación, consiguen un trabajo estable en el Estado, y un futuro seguro.

Son aproximadamente unos 30 mil efectivos organizados en cuatro divisiones y cinco armas. En 2019 se redujeron de 16 a 12 los generales, se aumentaron de 6 a 7 los generales de la Armada y se mantienen en 6 los de la Fuerza Aérea. El número de coroneles se redujo de 197 a 130 en el ejército y de 97 a 76 almirantes en la Armada, en tanto se aumenta de 39 a 45 los coroneles de la Fuerza Aérea.

Todo esto, nos cuesta 500 millones de dólares al año en la Caja Militar, con jubilaciones a edad temprana y de más del doble que la jubilación de cualquier trabajador uruguayo como usted o como yo.

El partido nacional a través de su senador Javier Garćia anunció que si ganaba las elecciones como ocurrió, se invertirá más dinero aún en sueldos, armamento y equipamiento.

¿Para defendernos de quién?

Anda circulando una frase por internet que dice que una madre en Costa Rica tiene la tranquilidad de saber que su hijo nunca será un soldado. Costa Rica, con un territorio como el de uruguay y una población similar, eliminó las Fuerzas Armadas el 1 de diciembre de 1948. Costa Rica nunca fue invadida.

El ejército como concepto clásico, sólo sirve para desfilar en las fiestas patrias porque como fuerza militar es absolutamente inútil, por su número, por su equipamiento y porque las batallas en la actualidad no se ganan enviando al frente de batalla a un grupo de personas armadas.

Algunos de sus integrantes, son útiles en los desastres naturales y catástrofes. Pero no más de, pongamosle 200 efectivos. Hagamos entonces una Unidad de Salvamento especializada en tierra, otra en el mar para hacer de policía marítima, otra en el aire para que sea la policía aérea. Para ello no son necesarios treinta mil personas, todos empleados del Estado y muchos de ellos sentados en los cuarteles, jugando a una guerra que ya no existe.

Dejemos los Blandengues que cuidan al Presidente de la REpública y los restos de José Artigas, como fuerza testimonial, y liberemos a los demás al mercado laboral.

Para que queremos Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas son, básicamente el lugar donde llegan los uruguayos con menos formación académica. Fundamentalmente el ejército ha sido, a lo largo de la historia de nuestro país, el lugar donde lo uruguayos de menos recursos y menos educación, consiguen un trabajo estable y un futuro seguro.

Son aproximadamente unos 30 mil efectivos organizados en cuatro divisiones y cinco armas. En 2019 se redujeron de 16 a 12 los generales, se aumentaron de 6 a 7 los generales de la Armada y se mantienen en 6 los de la Fuerza Aérea. El número de coroneles se redujo de 197 a 130 en el ejército y de 97 a 76 almirantes en la Armada, en tanto se aumenta de 39 a 45 los coroneles de la Fuerza Aérea.

El partido nacional a través de su senador Javier García anunció que si ganaba las elecciones como ocurrió, se cambiaría esta ley.

Unidades Históricas

  • Batallón «Florida» de Infantería Nº 1- Unidad de custodia y protocolar exclusiva del Poder Legislativo (24 de febrero de 1829)
  • Regimiento Blandengues de Artigas de Caballería Nº 1 y su Charanga «Grito de Asencio» – Unidad protocolar exclusiva del Poder Ejecutivo, quien además se encarga de la custodia del Presidente de la República y de los restos del General José Gervasio Artigas.
  • Compañía de Zapadores de 1837 – Unidad de custodia y protocolar exclusiva del Poder Judicial
  • Sección «Telegrafistas de 1923», integrante del Batallón «Libertad o Muerte» de Comunicaciones Nº 1- Unidad Protocolar del Comando General del Ejército.
  • Batería de Artillería Ligera de 1830, Grupo «Brigadier General Manuel Oribe» de Artillería 105mm Nº 1

Gasto militar

Las fuerzas armadas del Uruguay están subordinadas constitucionalmente al presidente de la república a través del ministro de Defensa. A 2003, Uruguay cuenta con más de 3.000 soldados uruguayos en doce misiones de paz de las Naciones Unidas. Los contingentes más grandes se encuentran en la República Democrática del Congo y en Haití. En la península de Sinaí, se encuentra un destacamento de 85 hombres.

Las Fuerzas armadas uruguayas cuentan con una fuerza total de 30.000 efectivos aproximadamente.

En el año 2018 Uruguay tuvo un gasto militar de 1168 millones de dólares, cifra que sólo fue superada en 2015 cuando el presupuesto militar significó un gasto de 1077 millones de dólares.

En tiempos del inicio del gobierno de izquierdas, esto es 2004-2007, el gasto militar bajó a menos de 800 millones de dólares, esto es, 726 millones en 2004 a 734 en 2007.

En 1999 el gasto militar era de 957 millones de dólares, cifra que recién se retomó en 2010 cuando el gasto militar de Uruguay llegó a los 925 millones de dólares.

A partir de los datos de SIPRI, en 1988 el gasto militar en Uruguay significaba el 3,2% y durante los gobiernos colorados y blanco, se situaron por encima del tres por ciento. Esta cifra comienza a bajar a principios de los 2000, llegó a un 2% en 2005, bajó a 1,9% en 2010 y en el lustro siguiente llegó al 1,8%.

SIPRI

El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz es un instituto de estudios estratégicos fundado en 1966 con motivo de los 150 años de paz ininterrumpida en Suecia. El Sipred realiza estudios científicos sobre la cooperación los conflictos con el fin de contribuir a la comprensión de las condiciones necesarias para la resolución pacífica de los mismos y mantenimiento de una paz duradera.

Estudia el desarrollo armamentístico, el gasto militar y la producción y comercio de armas, el desarme, los conflictos, su prevención y la seguridad internacional.

Gasto Militar en millones de dólares: Uruguay y Venezuela

Según los datos aportados por el instituto sueco, Uruguay siempre ha tenido un gasto militar porcentualmente más alto que Venezuela, incluso, en algún año, hasta 2004 y medido en dólares, nuestro país gastó más dinero que Venezuela en gasto militar.

Hasta 2004 Uruguay gastaba en términos constantes, más dinero que Venezuela en gasto militar.

A partir de allí gastó algo más, aunque porcentualmente en relación al PIB, el gasto era menor. A partir de 2014, el gasto militar de Venezuela en millones de dólares, volvió a ser menor que el que se gasta en Uruguay.

Año Uruguay (mill U$s) PIB (%) Venezuela (mill U$s) PIB(%)
1999 957 2,4 676 1,4
2000 944 2,4 829 1,5
2001 937 838 1,6
2002 867 2,5 616 1,2
2003 751 2,2 599 1,2
2004 726 2,0 850 1,3
2005 735 2,0 1489 1,8
2006 768 2,0 1839 2,0
2007 734 1,8 1852 1,9
2008 829 1,9 1848 1,8
2009 847 1,8 1042 1,2
2010 925 1,9 962 1,0
2011 899 1,7 1136 1,1
2012 980 1,8 1341 1,3
2013 1029 1,8 1592 1,3
2014 1062 1,8 954 1,2
2015 1077 1,8 725 0,9
2016 1104 1,9 389 0,5
2017 1166 2,0 465 0,5
2018 1168 2,0

Nota: Los datos de 2016 en adelante sobre Venezuela, son puestos en rojo por Sipri ya que se cuestiona su fidelidad.

El silencio de la ocupación, en el país del miedo.

militaresarmados
Militares volviendo a barracones en Carmelo

Gabriel Monteagudo.

Una tanqueta de guerra avanza por ruta 21. Arriba, asoma medio cuerpo de un soldado vestido para la guerra y una ametralladora en sus manos, lista para disparar.

La imagen no es de 1970 sino de esta semana, cuando una avanzada militar del Ejército, Zona II, se desplegó en esta parte del país para, en teoría, combatir principalmente a los ladrones de ganado, a los contrabandistas y, dicen, al gran narcotráfico.

En lo que va del año, en el departamento de Colonia se faenó clandestino una oveja y un ternero. Demasiado poco para tanto militar en la vuelta, por lo que lo del abigeato suena a excusa. Parece más una ocupación militar disimulada, con el guiño del gobierno y el aprovechamiento de que la opinión pública está pendiente  del coronavirus.

La ley aprobada por el parlamento con mayoría del Frente Amplio Ley 19.677 autoriza la vigilancia de la frontera en una faja de veinte kilómetros en todo el territorio nacional. Esto significa que tendrán el control absoluto sobre un quinto del territorio nacional.

Esta ley fue reglamentada el pasado 12 de marzo y por eso esta semana, los militares salieron a la calle. Armados hasta los dientes, se pueden ver destacamentos de militares en el puente El Pelado, en la intersección de Ruta 21 y Ruta 55, en el paraje Guillermo Rodríguez y también en el km 5 de acceso a Nueva palmira.

Un equipo de treinta y cinco militares aproximadamente, tomaron el control de rutas y caminos en los departamentos de Colonia y Soriano.

Desde EL ECO concurrimos a la conferencia de prensa que el lunes en la mañana dio el Tte. Cnel Hugo Rebollo, a cargo de la División Ejército II con base en San José. Rebollo nos dejó varias preguntas sin respuesta.

Rebollo dice que el operativo será de disuasión primero y luego se comenzará la acción más firme pero no aclara cuáles son las modalidades de actuación que siguen a la disuasión. El costo de esta movilización militar es monstruosa, quién paga este costo, no se sabe, quién coordina estas acciones, quién se hace cargo de las órdenes. Suponemos que, como corresponde será el Ministro de Defensa y el propio Presidente de la República.

No quedó claro tampoco en la conferencia de prensa cuántas denuncias de los delitos que se persiguen existen hoy en el territorio. Según los últimos datos, los publicamos ya en EL ECO, los delitos de abigeato fueron seis en este departamento de los cuales cuatro fueron aclarados. ¿Se justifica entonces el gasto y la movilización de tantos recursos militares?

¿Porque atraviesan ciudades si su operativa va a ser en la zona rural. Porqué no desvían por las zonas rurales, o acaso buscan que los vean para  generar un efecto en la población civil?. Miedo quizás?.

Parece que pasamos de vivir en un Estado de Derecho a un Estado Policíaco.

Entonces, la incursión en la zona urbana no es una equivocación sino que parece que es algo buscado. Y que si pueden ingresar a las plantas urbanas lo van a hacer todas las veces que puedan, porque su imagen y su presencia logra  desmovilizar políticamente a la gente en el interior.

Las Fuerzas armadas acaban de tomar bajo su control la quinta parte del territorio nacional, un territorio donde la inmensa mayoría de la población está asentada en zonas costeras. En Uruguay, toda la Costa del Litoral hasta Rocha tiene las grandes concentraciones urbanas en el rango de los veinte kilómetros.

En el contexto antes descrito, se vienen reformas económicas, jubilatorias  de la mano de la Ley de Urgente Consideración, y demás para jodernos, entretanto afirman los negocios de una élite de empresarios que viven en Carrasco, integrantes de las más selectas cámaras empresariales  y amigos del poder Los negocios ya están en marcha como lo dejó claro la fusión de los tres supermercados más grandes del país.

Parece que será inevitable que intenten desguazar las empresas públicas y consolidar su patrimonio aunque fuera liderando empresas extranjeras futuras propietarias de servicios públicos con mercado cautivo. Una vez más, los empresarios uruguayos, atípicos porque son empresarios que no corren riesgos, se quedarán con la torta, y la fiesta la pagamos todos nosotros, como siempre.

Un país armado

Además de la noticia de que saldrán a patrullar el país, el ejército anuncia en su sección de noticias de esta semana,q que a partir de 2020 el Servicio de Material y Armamento desplegará sus oficinas móviles en todo el país.

Así todo podremos tener un arma registrada más fácilmente.

En Uruguay hay 592.687 armas sin registrar, según un estudio realizado por Small Arms Survey, una organización con sede en Suiza que se encarga de relevar la violencia armada en el mundo.

El informe, que se basa en registros oficiales de los países y en estimaciones de expertos, señala que hay además 605.313 armas registradas en Uruguay. En total, estiman que existen 1.198.000 en manos de civiles.

Uruguay es el cuarto país del mundo con mayor cantidad de armas per cápita: 34,7 cada 100 habitantes, la misma tasa que Canadá.

Según el sitio Uypress, el año pasado se registraron 17.700 armas en Uruguay, lo que equivale a un promedio de 50 armas por día. Según datos del Servicio de Material y Armamento del Ejército, estas cifras son un récord histórico desde 1944.

El 43,27% de las armas registradas son revólveres, 23,06% rifles, 18,42% pistolas, 14,96% escopetas y 0,29% pistolones. El 8,34% está en poder de policías y militares y 3,09% son propiedad de 1.494 coleccionistas.

 

Mensajes contradictorios

gente caminando

GM

Estuvieron un mes diciéndonos en cadena nacional de medios públicos y privados,  que el virus se moría si nos quedamos en casa. Tras un mes de sacrificios de todos los uruguayos, pérdida de trabajo, cierres comerciales, disminución de ventas, envíos al Seguro de Paro y despidos en toda la cadena productiva menos la del agro, nos dicen que tenemos que salir a la calle para contagiarse del virus, que unos lo van a pasar de largo y que otros vamos a morir. Los mensajes contradictorios del gobierno, están mandando la gente a la calle.

  1. El Ministro de Salud Daniel Salinas nos dice que tenemos que quedarnos en casa. El viernes antes de Semana de Turismo, vecinos de un balneario de la costa de Oro lo fotografían comprando una heladera en una casa de electrodomésticos. Algo que hoy se puede hacer por internet lo hizo contradiciendo su prédica de quedarse encerrado.
  1. El Director Nacional de Salud Miguel Asqueta peca de honestidad brutal en El Observador del pasado lunes: dijo que no se podía enterrar el virus en un pozo y que por lo tanto, había que salir a la calle, contagiarse y así generar inmunidad. Que era la única forma. Lo mataron,  en las redes sociales le dijeron de todo porque, como decíamos al principio, el mensaje del gobierno fue “quédate en casa para que se muera el virus”.

Hubo un twitter del escritor Roy Berocay que no tiene desperdicio e invita a los jerarcas a contagiarse primero para dar el ejemplo. 

Aquesta dijo la verdad, pero recogió unanimidades en contra durante toda la  semana:  desde la academia, el renombrado infectólogo Eduardo Savio, pasando por las sociedades médicas y hasta el grupo de usuarios de la salud pública del hospital de Colonia criticaron sus expresiones.

Tal fue la indignación en la gente,  que el propio Álvaro Delgado tuvo que salir en A Todas las Voces el lunes en la noche, para desautorizar a Asqueta y reafirmar que el pedido del gobierno es que se queden todos en casa.

  1. Álvaro Delgado, el más claro en la comunicación gubernamental sin ninguna dudas,  señala que las dos semanas posteriores a la Semana de Turismo son claves para evitar una pandemia en Uruguay.
  2. El Ministro de Educación Pablo Da Silveira sale a la prensa a decir que van a liberar las clases en las escuelas rurales. Además, el tema de la liberalización de la clase en las escuelas rurales tiene un correlato revelador: si no abren las escuelas rurales, muchos padres de familia que son peones de campo no pueden ir tranquilos a trabajar en la cosecha de soja que comenzó en estos días. La gente se da cuenta de eso. 
  3. Se anuncia la realización de una reunión aparentemente super importantes. Del ministro del interior Jorge Larrañaga,  con el intendente de Colonia Napoleón Gardiol y el Alcalde de Nueva Palmira Andrés Passarino para tratar de evitar la aglomeración de camiones y evitar el contagio, en la explanada del puerto de nueva Palmira. Ninguno de los tres actores tiene nada que ver directamente con el puerto de Nueva Palmira, menos que menos el Ministerio del Interior, pero además se olvidan de los dos actores más importantes y que sí son los responsables de ese movimiento: los camioneros y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Casi nada.

 

Mientras las encuestas dan cuenta de la baja en la credibilidad de la comunicación gubernamental, por estos y otros mensajes erróneos y/o contradictorios que vemos todos los días, la mejor encuesta es la de la calle donde se puede ver que la actividad va camino a normalizarse en las próximas horas, con comercios abiertos y gente circulando por todos lados. Algunos tienen tapaboca, la mayoría no.

El mensaje poco claro que llega desde arriba genera confusión, y mantiene latente el peligro, del cual todavía no salimos.

 

El porque de las grabaciones a Moreira es clave para profundizar en la causa de los audios

Porqué María José García decide grabar una serie de conversaciones mantenidas con el intendente Carlos Moreira?

Esta pregunta debe plantearse necesariamente antes de hacer cualquier tipo de conclusión sobre la situación política que le genera a Carlos Moreira la difusión de los audios mantenidos con la edil departamental.

Durante un año aproximadamente, Moreira y García mantuvieron una relación sentimental absolutamente normal, como la que vive cualquier tipo de parejas. En esos meses, a García nunca se le ocurrió grabar sus charlas con Moreira. Sin embargo un día,  cuando hacía ya al menos seis meses que habían cortado el vínculo sentimental, García decide llamar y grabar las conversaciones con su ex pareja. ¿Porque lo hace?.

Varias fuentes consultadas para este trabajo,  dicen que lo hace porque se siente acosada por Moreira.

Es un hilo de investigación en el que habría que continuar. Lo cierto es que García grabó ciertas charlas donde le hace al intendente planteos institucionales -las pasantías- y Moreira le responde sobre eso y le plantea un tono de intimidad basado en la relación que tuvieron. Todo hace presumir que, si no hubiera acontecido el despido de su actual pareja de la Dirección de Turismo, probablemente la edil se hubiera guardado esas grabaciones, y estas nunca hubieran visto la luz pública.

Moreira dice que García difunde los audios en venganza porque decidió sacar del cargo a su actual pareja, el ex Director de Turismo Andŕes Sobrero, el  19 de agosto, por Resolución Nº 728/019.

Sin embargo, cuando García graba esos audios, no podía saber que Moreira iba a destituir a su pareja. ¿Entonces por qué los graba? . Está claro que el motivo de la grabación es diferente al motivo de su difusión.

A raíz de diferentes fuentes pudimos acceder a detalles de la declaración del intendente Carlos Moreira ante la Fiscal Eliana Travers. Contradictoriamente a lo que sostiene la fiscal en su dictamen, donde señala que no se puede saber en que fecha fueron grabados los audios conocidos, el interrogatorio al intendente deja claro que hay referencias temporales sobre la fecha de grabación de los audios que sí establecen una fecha clara de grabación. En uno habla de que “mañana empieza la veda” lo cual ubica la charla en el día anterior al cierre de campaña por la elección interna de junio. No puede ser en la elección anterior porque no tenían relación, entonces la interna es la única zona de «veda» de la que podían estar hablando

Esta charla es colocada en tiempo y espacio, incluso, por el chofer de Moreira Federico Curbelo, quién confirma el día de esa conversación, que escuchó mientras hacía de chofer al intendente.

Pero además, en otra de las charlas, se puede escuchar a María José preguntando por una de las nietas de Moreira, quien había cumplido años unos días antes, en el mes de mayo.

No es difícil concluir entonces que, a diferencia de lo que dice la fiscal en su dictamen, las referencias temporales, para ubicar las charlas, están claras.

Moreira y García terminaron la relación en octubre del 2018 y García comienza a grabarlo en junio. ¿Por qué lo hace?.

Acá hay que destacar algo en primer término: muchas de las fuentes con las que hablamos dicen por lo bajo, fuera de micrófono, lo contrario a lo que dicen públicamente, incluso a lo que declararon en la Fiscalía.

Hacemos esta aclaración porque estas fuentes nos confirman que, efectivamente, Moreira trataba de continuar el vínculo con la edil departamental, que la llamaba de noche, y que muchos de los directores y jerarcas cercanos sabían que Moreira la buscaba, que se había obsesionado con ella -Moreira no sabe perder, sabés como es- le dijo la Secretaria de la Junta Claudia Maciel, según declaró García, y entonces le hacían la cosa más fácil,  “le dejaban el asiento al lado suyo vacío en los actos, o la llamaban para una reunión donde en un momento, la dejaban sola con el intendente” nos cuentan.

Aseguran quienes vivieron lo ocurrido desde adentro de la lista 904, que todo estalló cuando la inauguración del comité de la 904 en Colonia Miguelete. Ahí García le habla de las pasantías que quería que Moreira le firmara, y, declara García, Moreira la apretó en la cocina y le dijo que quería volver con ella relata. Por eso, para documentar el acoso, y hacérselo escuchar a su actual pareja María José decidió grabarlo cuentan. Ediles departamentales blancos y jerarcas de la intendencia, que luego en fiscalía declararon no recordar nada sobre este asunto, sabían que García quería que Moreira no lo llamara más. Incluso hubo un jerarca, pudimos saber, que escuchó los audios con las llamadas de Moreira, sentado en la explanada de la Junta Departamental.

Según la información en poder de EL ECO, el primer audio se grabó el 4 de julio a las 11 de la noche y allí surge la frase que fue difundida por uno de los programas de FM Del Sol “primero me tenés que c…”

La segunda llamada se produce el 8 de junio a las 11,35 de la noche y otra el domingo 9 de julio a las 11,27 de la mañana.

La cuarta llamada es del 28 de junio. “Andrés estaba al tanto de todo lo que pasaba porque escuchaba los audios que Moreira le mandaba” nos dicen.

Moreira no recuerda.

En su declaración ante la fiscal Eliana Travers, el intendente Carlos Moreira no recuerda bien como fue su intercambio de llamadas con García. No recuerda cuando fueron las charlas con García pero intenta llevarlas a setiembre del año anterior, cuando él y García todavía tenían una relación sentimental “tengo serios dudas respecto a la veracidad del contenido de esos audios”, “no recordaba cuándo fue el primero son audios con voces adulteradas, esa todo fragmentado, yo no recuerdo el primero y el segundo tampoco” dijo “el primero creo que en junio de este año, tampoco admito el contenido”, “la voz es notoria en el primero y en el segundo. Ahora lo dudo, en algunas partes que sea mi voz, lo dudo” dijo el intendente.

La versión ante la fiscal es diferente a la que hace cuando estallan los audios en los medios, y convoca a conferencia de prensa en Montevideo.

Según Moreira era ella la que quería continuar y profundizar el vínculo, pero él no, porque sigue siendo un hombre casado, aseguró ante la fiscal.

Según Moreira, no recuerda cuando arranca la relación, pero el desenlace tiene lugar como consecuencia de una decisión que tomó el intendente,  de elegir como candidato a diputado de su lista a Colman, y de ahí surge todo el problema y la difusión de los audios habría dicho Moreira ante la fiscal.

Según la información a la que accedimos, Moreira dijo que la insistencia para retomar la relación, provenía de García, que en algún momento quiso reanudar la relación. Ante la fiscal, Moreira habría dicho que él no volvió a insistir porque  no necesita de esas cosas en su vida sentimental. García asegura que es Moreira el que la acosaba a llamadas.

Agendado como Ana.

En su declaración surge que Moreira tenía registrado el teléfono de María José García con el nombre “Ana” para, dijo a la fiscal, no exponer a García ya que su teléfono es contestado habitualmente por sus secretarias.

Según el intendente, no puede  afirmar que el contenido de los audios refleje la realidad y aseguró que no recuerda haberle pedido a la edil que fuera a hablar personalmente el tema de las pasantías.

En su declaración Moreira habría confirmado que “Patricia” es la edil departamental Patricia Gaona, y que “Guillermo” es su Secretario General, Guillermo Rodríguez.

FIN