Colonia Express proyecta comenzar a fines de noviembre una conexión directa con Buenos Aires utilizando el viejo Deltacat que durante años operó para Cacciola entre Carmelo y Tigre. La iniciativa puede devolverle a Carmelo una conexión internacional largamente reclamada, pero quedan interrogantes sobre la embarcación elegida, el modelo comercial y el verdadero mercado al que estará dirigido el servicio.

La posibilidad de volver a tener una conexión fluvial regular entre Carmelo y Argentina constituye, por sí sola, una buena noticia para una ciudad que históricamente estuvo vinculada con la otra orilla.
Colonia Express proyecta iniciar hacia fines de noviembre una línea directa Carmelo–Buenos Aires, una vez culminadas las autorizaciones y adecuaciones necesarias en la terminal local. La información conocida hasta ahora señala que el servicio sería realizado por el Deltacat, tendría una duración aproximada de dos horas y media, capacidad para unos 140 pasajeros y cinco frecuencias semanales, de jueves a lunes.
Sin embargo, detrás del anuncio aparecen algunas preguntas que deberían ser respondidas antes de que comience la operación.
De los canales del Delta a las aguas abiertas del Río de la Plata
La primera tiene que ver con la embarcación. El Deltacat no es desconocido para los carmelitanos. Fue construido para Cacciola y durante años realizó la histórica conexión Carmelo–Tigre. La propia información de la antigua empresa señalaba para el Deltacat una eslora de 24,5 metros, manga de 7,9 metros y capacidad para 140 pasajeros. En 2022, el propio Sebastián Planas informó a EL ECO que Colonia Express había comprado el Deltacat I y que había realizado una importante renovación: “los motores son nuevos y los interiores son nuevos”, afirmó entonces. En aquel momento, sin embargo, el proyecto anunciado era utilizarlo nuevamente para la línea Carmelo–Tigre.
Ahí aparece la primera diferencia importante. Navegar desde Carmelo hacia Tigre no es lo mismo que navegar desde Carmelo directamente hasta Buenos Aires.
La ruta histórica atraviesa buena parte de los canales e islas del Delta. La nueva conexión supone avanzar hacia sectores mucho más abiertos del Río de la Plata antes de llegar a la terminal de Buenos Aires. La pregunta, por tanto, sería ¿Para qué categoría y condiciones de navegación está actualmente certificado el Deltacat y qué estudios técnicos respaldan su utilización regular entre Carmelo y Buenos Aires?
Resulta particularmente interesante porque existe documentación histórica sobre el Deltacat II —embarcación hermana— que lo describe como un catamarán para “ríos interiores”. Eso no demuestra que el Deltacat I actualmente no pueda operar la nueva ruta, pero sí justifica solicitar la documentación técnica y las habilitaciones que respaldarán el servicio según se desprende de un artículo del blog Desarrollo y Defensa.
¿Qué modificaciones se hicieron?
Existe además otro interrogante.
Sabemos por declaraciones de la propia empresa que el Deltacat fue sometido a una remodelación importante, incluyendo motores e interiores. Han circulado además comentarios respecto de eventuales modificaciones que podrían haber alterado la distribución de pesos o el centro de gravedad de la embarcación.
No encontramos hasta ahora documentación técnica que permita confirmar esa afirmación.
Precisamente por eso sería importante que Colonia Express o la autoridad marítima correspondiente informaran cuáles fueron exactamente las reformas realizadas y si, como corresponde cuando las modificaciones estructurales lo requieren, se efectuaron los estudios de estabilidad pertinentes.
No se trata de sembrar dudas sobre la seguridad del barco, sino justamente de despejarlas mediante información técnica.
Una línea internacional regular de pasajeros debería permitir conocer con claridad qué embarcación realizará el servicio, bajo qué certificación, con qué limitaciones meteorológicas y para qué tipo de navegación está habilitada.
140 pasajeros: ¿transporte regular o producto turístico?
El segundo gran interrogante no es naval sino comercial.
El Deltacat transportará aproximadamente 140 pasajeros.
Para comparar escalas, la actual operación Colonia del Sacramento–Buenos Aires de Colonia Express dispone de cinco salidas diarias en cada sentido en buena parte de su programación, mientras que Carmelo comenzaría con cinco frecuencias semanales.
Esto no significa que la línea Carmelo–Buenos Aires sea inviable. Carmelo obviamente tiene otro mercado y otra población.
Pero obliga a preguntarse:
¿Estamos ante una nueva línea regular de transporte fluvial o ante un servicio principalmente turístico?
La elección de los días tampoco es un detalle: jueves a lunes concentra precisamente el período de mayor interés para escapadas de fin de semana. La información difundida señala que esa distribución fue pensada especialmente para fines de semana y fines de semana largos.
Y existe otro elemento que vuelve especialmente interesante la pregunta.
Colonia Express y Los Cerros de San Juan
El grupo propietario de Colonia Express mantiene una vinculación empresarial directa con Los Cerros de San Juan.
La histórica bodega fue adquirida en 2019 por un grupo inversor encabezado por propietarios de Colonia Express, y Sebastián Planas aparece públicamente vinculado tanto a la empresa naviera como a la dirección de la bodega.
Eso, naturalmente, no tiene nada de irregular.
Por el contrario, puede generar una interesante complementariedad entre transporte y turismo.
Pero hay un dato todavía más significativo: Colonia Express ya comercializa desde Buenos Aires un Day Tour específico a Los Cerros de San Juan, que incluye pasaje de ida y vuelta, traslados hasta la bodega y degustación de vinos. Actualmente lo ofrece de jueves a domingo.
La coincidencia merece entonces una pregunta legítima.
¿La nueva línea Carmelo–Buenos Aires está pensada fundamentalmente como transporte público internacional entre ambas orillas o como puerta de entrada para productos turísticos del propio grupo empresarial en el oeste de Colonia?
Incluso podrían ser ambas cosas.
El problema no sería que Colonia Express utilizara sus barcos para alimentar sus emprendimientos turísticos. Sería una estrategia empresarial perfectamente comprensible. Lo importante es conocer cuál será realmente el modelo de la nueva línea.
Carmelo necesita una línea, no solamente turistas
Para Carmelo la diferencia no es menor.
Una verdadera conexión regular con Buenos Aires puede servir al turismo, pero también al carmelitano que necesita viajar, al argentino con familiares en Uruguay, al empresario, al trabajador, al estudiante y a quienes hoy deben trasladarse hasta Colonia del Sacramento para cruzar directamente a Buenos Aires.
La antigua Cacciola cumplía precisamente una función que excedía al turismo. La conexión formaba parte de la vida cotidiana de ambas orillas. En 2016, cuando se recuperaron las dos frecuencias diarias Carmelo–Tigre, autoridades locales destacaban especialmente la importancia del servicio para vecinos con familiares en Argentina.
Por eso cinco frecuencias semanales y un barco para 140 pasajeros pueden ser perfectamente razonables como comienzo, pero también dejan abierta la pregunta acerca de hasta dónde existe voluntad de construir una verdadera línea de transporte regular.
La prueba llegará con el funcionamiento.
Habrá que observar tarifas, horarios, frecuencias, ocupación, continuidad durante el invierno y, fundamentalmente, si el servicio se mantiene cuando termine la temporada turística.
Preguntas que deberían responderse antes del primer viaje
Antes de la inauguración sería saludable conocer algunos datos concretos: qué certificación de navegación posee actualmente el Deltacat; qué autoridad aprobó la nueva ruta hasta Buenos Aires; qué pruebas de estabilidad se realizaron después de su remodelación; cuáles serán sus límites operativos frente a viento, oleaje y condiciones meteorológicas adversas; cuál será la frecuencia durante todo el año; y qué porcentaje del negocio proyectado corresponde al pasajero convencional y cuánto a paquetes turísticos.
Hay además una situación curiosa: a principios de octubre, la página oficial de horarios de Colonia Express todavía publica sus conexiones habituales desde Colonia del Sacramento, Montevideo y Punta del Este, pero no muestra todavía Carmelo–Buenos Aires dentro de su programación regular.
Nada de esto invalida la importancia que tendría recuperar una conexión internacional desde el puerto de Carmelo.
Todo lo contrario.
Precisamente porque Carmelo necesita recuperar esa puerta hacia Argentina, sería importante saber qué línea se está construyendo, con qué barco y pensando en qué pasajeros.
Porque una cosa es recuperar una verdadera línea fluvial Carmelo–Buenos Aires.
Y otra, bastante diferente, es que Carmelo termine siendo simplemente la puerta de entrada de un nuevo circuito turístico.
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