Bernie Sanders alerta sobre el poder de la inteligencia artificial: ¿qué relación tienen sus advertencias con Praxis y WorkNomads en +Colonia?

El senador estadounidense propone detener el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial que puedan escapar al control humano y advierte sobre la concentración de poder en las grandes corporaciones tecnológicas. Sus planteos adquieren especial interés para Uruguay, donde +Colonia anunció la llegada de Praxis y WorkNomads, dos iniciativas vinculadas al ecosistema tecnológico internacional. La discusión ya no se limita a cuánto dinero se invertirá, sino también a quién controlará la tecnología, cómo se distribuirán sus beneficios y qué papel desempeñarán las instituciones públicas.

31 de octubre de 2026

El senador estadounidense Bernie Sanders lanzó el pasado 3 de septiembre una advertencia que trascendió las fronteras de Estados Unidos: el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial podría colocar decisiones fundamentales para el futuro de la humanidad en manos de un número reducido de corporaciones tecnológicas.

Su intervención, acompañada por una iniciativa legislativa presentada junto al congresista Greg Casar, reclama una suspensión temporal del desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial hasta establecer mecanismos adecuados de supervisión y una prohibición permanente de aquellos sistemas superinteligentes que puedan escapar al control humano.

La propuesta reabre un debate sobre el poder económico, político y tecnológico en el siglo XXI.

Y ese debate tiene una dimensión concreta en Uruguay, particularmente en el departamento de Colonia, donde el emprendimiento urbanístico +Colonia anunció recientemente acuerdos con Praxis y WorkNomads, dos organizaciones que presentan la tecnología y la inteligencia artificial como componentes importantes de sus proyectos.

La relación no significa que estas empresas estén desarrollando sistemas superinteligentes como los que Sanders pretende prohibir. Tampoco existen pruebas de que hayan cometido irregularidades vinculadas con inteligencia artificial.

Sin embargo, los anuncios ofrecen una oportunidad para examinar cuestiones que el senador estadounidense considera fundamentales: concentración económica, regulación pública, condiciones laborales y capacidad de las sociedades para decidir sobre su propio futuro tecnológico.

La advertencia de Sanders: la tecnología no puede quedar fuera del control democrático

En su discurso del 3 de septiembre, publicado en español por la revista Le Grand Continent, Sanders sostuvo que las empresas tecnológicas están desarrollando sistemas cuyo comportamiento podría superar su capacidad de supervisión.

El senador hizo referencia a episodios de comportamiento inesperado de agentes de inteligencia artificial durante pruebas de seguridad, utilizados como argumento para reclamar controles más estrictos.

Su preocupación central no se limita a la posibilidad de que desaparezcan puestos de trabajo por la automatización.

Sanders advierte sobre un escenario en el que sistemas cada vez más poderosos puedan tomar decisiones autónomas y en el que las empresas responsables de desarrollarlos acumulen una influencia extraordinaria sobre la economía, la información y la vida cotidiana.

En ese contexto, afirmó:

“El futuro de la humanidad no puede quedar en manos de un puñado de oligarcas de las grandes empresas tecnológicas”.

Su iniciativa legislativa, denominada Ban Artificial Superintelligence Act, propone detener temporalmente el desarrollo de inteligencia artificial avanzada mientras se establecen normas de seguridad, crear mecanismos de supervisión y promover acuerdos internacionales.

El planteo de Sanders es objeto de debate. Otros especialistas sostienen que una pausa generalizada podría dificultar la investigación en seguridad o trasladar el desarrollo hacia actores menos controlados.

Pero, más allá de las diferencias sobre la solución, la discusión internacional plantea una pregunta que también resulta relevante para Uruguay: ¿qué capacidad tienen los Estados y sus ciudadanos para supervisar actividades tecnológicas de creciente importancia económica y social?

Praxis y la promesa de una nueva comunidad tecnológica en Colonia

El 22 de septiembre se anunció que Praxis, organización internacional fundada por Dryden Brown, instalaría su primera sede física dentro del emprendimiento +Colonia.

El acuerdo fue presentado con una inversión proyectada superior a los 1.000 millones de dólares durante los primeros años de desarrollo.

Praxis reúne a emprendedores, inversores y profesionales vinculados con el sector tecnológico y la inteligencia artificial, y ha promovido internacionalmente la idea de construir nuevas comunidades urbanas con modelos innovadores de organización.

El anuncio representa una perspectiva de inversión considerable para el departamento, aunque todavía es necesario distinguir entre capital efectivamente comprometido, recursos que podrían aportar futuros residentes y cifras proyectadas a largo plazo.

Existe además un aspecto que trasciende la dimensión inmobiliaria.

Praxis ha manifestado interés por experimentar con nuevas formas de organización social y económica. Esa orientación plantea interrogantes sobre los mecanismos de administración de sus comunidades y su relación con las autoridades nacionales y departamentales.

¿Qué normas regirán las actividades de sus residentes? ¿Qué competencias conservarán las instituciones uruguayas? ¿Existirán beneficios regulatorios o tributarios específicos? ¿Qué mecanismos garantizarán los derechos de trabajadores, residentes y ciudadanos?

La instalación de una comunidad tecnológica no implica automáticamente la existencia de un régimen autónomo o de excepciones a la legislación uruguaya.

Pero precisamente por la naturaleza de las propuestas internacionales de Praxis, resulta relevante conocer qué compromisos concretos se han asumido para su establecimiento en Colonia.

WorkNomads: cuando la empresa también organiza la vivienda y la vida comunitaria

La segunda iniciativa anunciada en +Colonia corresponde a WorkNomads, empresa tecnológica de origen belga que proyecta invertir aproximadamente 45 millones de dólares.

El 26 de octubre, su fundadora Katrien Meire presentó el proyecto en Montevideo, en una instancia que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, el intendente Guillermo Rodríguez y el desarrollador de +Colonia, Eduardo Bastitta.

La propuesta contempla un distrito de aproximadamente 18.000 metros cuadrados con más de 200 unidades residenciales, espacios de trabajo compartido y servicios comunitarios.

WorkNomads desarrolla actividades relacionadas con servicios tecnológicos y productos de inteligencia artificial, y propone un modelo en el que profesionales de distintas nacionalidades puedan vivir y trabajar dentro de una misma comunidad.

Este formato, conocido como coliving, presenta oportunidades de integración profesional, intercambio de conocimientos y desarrollo de nuevos servicios.

Al mismo tiempo, abre interrogantes sobre la relación entre la empresa y sus trabajadores.

Cuando el empleador participa también en la organización de la vivienda y de los espacios comunitarios, ¿cómo se garantiza la independencia de la vida privada respecto de la relación laboral?

¿Qué legislación se aplicará a los contratos? ¿Qué ocurrirá con la residencia de una persona cuando termine su vínculo laboral? ¿Qué posibilidades de integración tendrán los trabajadores uruguayos?

Estas preguntas no suponen que WorkNomads esté vulnerando derechos. Son cuestiones que corresponde examinar ante cualquier modelo empresarial que reúna funciones habitacionales y laborales.

Y se relacionan con una de las preocupaciones más amplias de Sanders: cómo evitar que el avance tecnológico aumente la dependencia de las personas respecto de grandes organizaciones económicas.

La riqueza que genera la inteligencia artificial: ¿quién se beneficia?

Uno de los debates centrales alrededor de la inteligencia artificial es la distribución de sus beneficios económicos.

Los sistemas de automatización pueden aumentar la productividad, reducir costos y generar nuevos productos y servicios.

Sin embargo, esos avances no garantizan por sí mismos mejoras salariales, nuevos empleos de calidad o una distribución más equilibrada de la riqueza.

La discusión planteada por Sanders incorpora precisamente la posibilidad de que una parte significativa de los beneficios de la inteligencia artificial quede concentrada en los propietarios de la tecnología y del capital.

Trasladado al caso de Colonia, el interrogante adquiere características concretas.

Si los proyectos anunciados generan inversiones millonarias, ¿qué proporción de esa actividad permanecerá en la economía departamental?

¿Cuántos trabajadores uruguayos serán contratados? ¿Qué empresas locales podrán participar como proveedoras? ¿Existirán programas de formación tecnológica para jóvenes del departamento?

También corresponde preguntar si habrá vínculos con instituciones educativas, universidades y centros públicos de investigación.

La radicación de empresas internacionales puede facilitar transferencia de conocimientos y creación de empleo calificado, pero esos efectos deben comprobarse mediante resultados y compromisos concretos.

¿Una ciudad inteligente para todos o una comunidad diferenciada?

La discusión también comprende la organización del territorio.

+Colonia se presenta como un emprendimiento urbanístico orientado a la innovación, la sostenibilidad y las nuevas formas de vivir y trabajar.

El ingreso de comunidades internacionales de profesionales podría modificar la composición demográfica y económica de la zona.

En ese escenario, aparecen preguntas sobre el acceso a la vivienda, los servicios públicos, la movilidad y la integración con las localidades existentes.

¿Los nuevos desarrollos funcionarán como barrios integrados a la vida de Colonia o como comunidades con servicios y dinámicas predominantemente internas?

¿Podrían producirse diferencias importantes en el acceso a oportunidades laborales, infraestructura y espacios comunitarios?

La diputada frenteamplista Cecilia Badín advirtió recientemente que la llegada de estas comunidades no debería generar segregación territorial y reclamó explicaciones sobre su integración con la sociedad coloniense.

Por otra parte, los promotores de los proyectos destacan sus posibilidades de inversión, desarrollo urbano y creación de nuevas actividades económicas.

Ambas dimensiones merecen ser examinadas con información verificable.

La soberanía tecnológica también está en discusión

Las advertencias de Sanders incorporan otra cuestión de alcance internacional: la capacidad de los países para regular tecnologías desarrolladas por corporaciones con recursos económicos y técnicos que pueden superar ampliamente los de numerosos Estados.

En el caso uruguayo, esa discusión debe abordarse a partir de las competencias que corresponden a sus instituciones.

La protección de datos personales, la regulación laboral, la tributación, el ordenamiento territorial y la evaluación ambiental no desaparecen por el hecho de que una empresa se presente como innovadora o internacional.

También importa conocer qué tipo de actividades tecnológicas se desarrollarán efectivamente en +Colonia.

No es lo mismo instalar oficinas de empresas que utilizan inteligencia artificial, desarrollar aplicaciones basadas en modelos existentes o construir infraestructura para entrenar sistemas avanzados.

Cada actividad tiene necesidades y riesgos diferentes.

Por ello, sería prematuro atribuir a Praxis o WorkNomads los riesgos específicos de la superinteligencia que denuncia Sanders.

La relación más relevante es institucional: cómo asegurar que la innovación se desarrolle con controles adecuados y responsabilidades claramente establecidas.

Una discusión que llega a la Junta Departamental

El próximo miércoles 4 de noviembre, a las 19 horas, la Junta Departamental de Colonia recibirá en sesión extraordinaria a Eduardo Bastitta, desarrollador de +Colonia.

La convocatoria, formalizada mediante el oficio Nº 2026-83-2-0570 del 30 de octubre, establece que Bastitta deberá brindar información sobre la instalación de Praxis en el emprendimiento urbanístico.

La comparecencia constituye una oportunidad para avanzar en el conocimiento público de los acuerdos.

Entre las cuestiones que merecen precisiones figuran la naturaleza contractual de la inversión, los compromisos económicos asumidos, el modelo de administración previsto y las condiciones bajo las cuales se desarrollarán las actividades tecnológicas.

Aunque WorkNomads no aparece expresamente en el orden del día, su instalación dentro del mismo emprendimiento aporta un contexto importante para evaluar las transformaciones que se proyectan en la zona.

La transparencia de los acuerdos, el cumplimiento de las normas nacionales y la posibilidad de seguimiento por parte de las instituciones departamentales son aspectos centrales de esa discusión.

La pregunta de fondo: ¿quién decide cómo será el futuro?

Las posiciones de Bernie Sanders y los anuncios de inversión en +Colonia pertenecen a escenarios diferentes.

El senador estadounidense propone frenar el desarrollo de determinadas capacidades de inteligencia artificial por considerar que representan riesgos de alcance mundial.

Praxis y WorkNomads, por su parte, presentan proyectos de inversión y organización comunitaria vinculados con la economía tecnológica.

No existe una relación causal demostrada entre los riesgos técnicos específicos denunciados por Sanders y las actividades anunciadas en Colonia.

Sin embargo, ambos asuntos confluyen en un debate de creciente importancia: el papel de las grandes empresas tecnológicas en la transformación de las sociedades y la capacidad de las instituciones democráticas para establecer reglas y exigir responsabilidades.

Para Uruguay, la discusión no debería reducirse a aceptar o rechazar inversiones por su origen o por su vinculación con la inteligencia artificial.

El desafío consiste en conocer qué actividades se realizarán, qué beneficios pueden producir, qué riesgos deben prevenirse y cuáles serán las garantías para trabajadores, residentes y ciudadanía.

La llegada de nuevas tecnologías puede abrir oportunidades importantes para Colonia. La cuestión es cómo asegurar que esas oportunidades se traduzcan en desarrollo social y económico verificable, bajo normas públicas y con mecanismos efectivos de control.

Es, en definitiva, una de las preguntas que Bernie Sanders ha colocado en el centro del debate internacional: quién decide sobre el futuro tecnológico y cómo participa la sociedad en esas decisiones.


Fuentes consultadas

  • Bernie Sanders, discurso del 3 de septiembre de 2026, publicado en español por Le Grand Continent.
  • Oficina del senador Bernie Sanders, comunicado del 3 de septiembre sobre la iniciativa Ban Artificial Superintelligence Act.
  • Carmelo Portal, 22 de septiembre de 2026, anuncio de inversión de Praxis en +Colonia.
  • El Observador, octubre de 2026, anuncio de inversión de WorkNomads.
  • la diaria, 27 y 31 de octubre de 2026, información sobre WorkNomads, Praxis y los interrogantes relativos a soberanía y desarrollo tecnológico.
  • Junta Departamental de Colonia, oficio Nº 2026-83-2-0570, del 30 de octubre de 2026.

Análisis periodístico para ELECODIGITAL.

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