Destacado

La teoría del bache

La aplicación de la teoría del bache es la razón por la cual el Partido Nacional obtiene más y más votos tras cada elección en Carmelo.

Calle Leandro Gómez. Carmelo

Puede que la misma sirva para todas las ciudades del departamento.

Merece tener nombre y que el mismo quede institucionalizado,  porque se trata de una teoría que se aplica desde hace años en la política de Carmelo y que evidentemente, funciona a la perfección elección tras elección.

Esta teoría  está vinculada a la realidad que vivimos hoy los carmelitanos, los que diariamente sufrimos el tránsito por las calles de la ciudad, sobre todo en los barrios, donde el asfalto es prácticamente intransitable.

El vértigo informativo hace que uno olvide rápidamente lo que pasó ayer, pero lo cierto es que lo que vivimos al transitar las calles, es algo que vivimos en la mitad del período de cada gobierno municipal.

La teoría es fácil. El asfalto se hace en época de elecciones,  pero como se tiene que hacer en muchas calles, no se hace del asfalto de mejor calidad,  sino que en los barrios se tira un bleque cualunque. Lambeteada le llaman algunos vecinos pero, esa lambeteada, justifica la campaña electoral y le consigue votos a los punteros blancos.

Entonces, con ese despliegue de maquinaria en los meses previos a la elección generan uan corriente de apoyo favorable, y el desenlace es que con eso ganan la elección, y un año después, el asfalto como es lógico, se comienza a deteriorar. 

Y los carmelitanos volvemos a transitar por calles llenas de baches.

Esa es la situación que vivimos hoy, y ocurre en el segundo tercio de cada mandato del Partido Nacional.

Esa es su fórmula. ¿Y que pasa después?

Ocurre que la agonía de los ciudadanos, el andar de bache en bache, se extiende hasta el año electoral cuando la maquinaria  y las empresas contratadas surgen como hongos, y aparece el asfalto por todos lados.

La gente se pone contenta. ¿Y que pasa después?. 

Entonces la gente vota al partido Nacional. El partido Nacional gana y otra vez ocurre lo mismo. El asfalto se deteriora, la gente reclama y se enoja durante dos años y finalmente el último año, nuevamente aparecen las máquinas.

Y así indefinidamente cuan Sisifo empujando la piedra. 

Aunque parezca mentira, esta  fórmula le ha dado resultado porque le permite ganar holgadamente en cada elección, alargando la brecha cada vez más con los partidos de oposición.

Ahora en estos días, los carmelitanos vemos la tensión que hay entre la alcaldesa y la Dirección de Obras como consecuencia que colocaron allí un encargado nuevo que hace el asfalto sin coordinar con el municipio.

Como consecuencia, hay problemas con el bacheo en muchos barrios, problemas que según la Teoría del Bache, se extenderán en idas y venidas, discusiones y tiranteces varias en la interna blanca,  hasta un año antes de la elección.

Carmelo es mucho más que el feibuk

Foto: GM

Somos las tardecitas de verano con el mate en Playa Seré, con la reposera sobre la arena mirando como cae el sol atrás de la Isla Sola.

Somos el fin de semana sentados abajo de los tilos en Plaza Independencia, mirando como el gurí empieza a recorrer el mundo subido a su bicicleta.

Somos la sombra de la Plaza de la Madre, los jueguitos en la Plaza del Saravia o las corridas de los chiquilines atrás de una pelota en la plaza del San José.

Somos la vuelta a la pista Marcelo Bianchi cuando empieza setiembre y vemos que sólo con dieta no  bajamos esos kilos de más que no queremos qeu se vean en diciembre.

Somos la bolsa de pan para los bichos de la Reserva de Fauna, y la mirada atenta al gurí que se desespera por tirarse del tobogán mas alto, y que nos hace poner los pelos de punta cuando baja de allá arriba a toda velocidad.

Somos una tarde en las canteras de El Cerro, tirándonos desde lo más arriba que nos da el miedo, o pegándonos un zambullón cortito en la orilla de la piedra cortada.

Somos espectadores permanentes del Teatro Uamá,  de las actividades del Archivo y Museo del Carmen, de la Casa de la Cultura o admiradores secretos de los artistas de La Caja.

Somos la fiesta de fin de cursos del gurí en la escuela, el disfraz para la obra o el apronte del viaje de egresado del liceo.

Somos la charla en la verdulería, el comentario del tiempo en el almacén y el resumen del clásico Nacional-Peñarol con el carnicero.

Somos espectadores del fútbol en el Parque Artigas, diciendo “mirá, mirá, por eso no tenemos jugadores en Montevideo” cuando alguno del cuadro nuestro bolea la pelota por arriba del paredón atrás del arco rival.

Somos el grupo de gimnasia, el cuadro de fútbol cinco, los militantes del club político, los cuatro locos que salimos a pedalear y a caminar por la doble vía, o los padres que acopañan al nene al baby fútbol.

Somos el vecino empujando el carrito en supermercado, esperando que nos atiendan en el sanatorio o en el hospitlal y somos todos haciendo la cola eterna en la estación de servicio, justo a esa hora que pensaste que estaba bueno cargar nafta porque no iba a haber nadie.

Somos, hablando de colas, los que formamos y esperamos la cola eterna de autos que quieren cruzar el puente justo a la misma hora el domingo de tarde, a esa hora cuando le decimos a la vieja “aprontá el mate que vamos a dar la vuelta del perro” con los últimos rayos del sol de la semana que comienza.

Los carmelitanos somos eso y una larga lista más de cosas comunes que seguramente el lector podrá ir agregando a medida que va leyendo estas líneas.

 Sin dudas somos mucho más que lo que mostramos en Facebook, porque somos una comunidad viva, dispuesta a seguir aportando su granito de arena para hacer de este pueblo en el que nacimos, cada día, un pueblo mejor.

Feliz Navidad!!