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Recalculando: Volver a pensar Carmelo es urgente.

Atardecer sobre la Isla Sola. Carmelo. Foto G.M

Carmelo no funciona como ciudad. Desde la falta de estacionamiento hasta las calles que se inundan con el primer temporal de otoño, hasta la recolección de los residuos y la gestión del cementerio. Carmelo no funciona y es urgente volver a armarlo y convertirlo en una ciudad vivible para sus habitantes.

En que momento fue que dejamos que nos convencieron que estaba bien levantar las calles por encima de la vereda y permitir que el agua de lluvia entrara a nuestras casas por debajo de la puerta del frente?. 

En que momento dejamos que construyeran nuestras calles principales sin desagües subterráneos de forma tal que cuando llueve, se convierte en un verdadero río difícil de cruzar para los peatones y de circular por parte de los vehículos?. 

En que momento dejamos que nos pusieran dos calles céntricas con el mismo sentido de circulación,  que nos hace dar el doble de vueltas para circular?.

En que momento permitimos que se gastara dinero de todos en un teatro de verano que no funciona, en una doble vía que se rompió a los tres días de construida y una fuente en la principal plaza de la ciudad que no funciona ni como adorno?

En que momento dejamos que se llevaran los barracones, que han sido utilizados con éxito en todos los lugares en los que se reinstalaron y a los que nuestras autoridades del momento no supieron darle una utilidad concreta?

En que momento permitimos que la mejor vista turística que tenemos de la ciudad, que es el ingreso por el puente giratorio, sea desmerecida por  un mamotreto de cemento que hace años permanece sin terminar.

Hay muchos ejemplos más, pero sin dudas, hoy, al momento de escribir estas líneas, Carmelo es el proyecto inconcluso de una ciudad que todavía nadie se ha animado a construir. Un lienzo en blanco al que se le va poniendo, antojadizamente, una cosa acá, otra acullá, sin organización ni planificación alguna.

De los actores políticos y gubernamentales que aparecen desde hace años en Carmelo, nadie tiene la más mínima idea de cómo debería ser Carmelo dentro de 30 o 50 años.

En los últimos cincuenta años, hay cuatro obras que han sido trascendentes para CArmelo y trascendieron su tiempo. Dos de ellas las hizo el gobierno nacional: la reconstrucción de la escollera que hoy permite el acceso al Arroyo de las Vacas y que hasta 2004 estaba destruída, y la construcción del nuevo puente que desvía el tránsito pesado de la planta urbana. Y dos que hizo el gobierno departamental: la canalización del agua de Colonia Estrella que hizo el ex intendente Raúol Bianchi en los ochenta porque permite que hoy no se inunda gran parte del Barrio Saravia, y la otra se está haciendo por estas horas, que es la expansión de la ciudad en el futuro, a partir de la construcción de Avenida Grito de Asencio. 

Y voy a agregar una cosa más, que no es una obra  y todavía necesita apoyo de los carmelitanos pero que es una gran iniciativa para el presente y el futuro,  por la utilidad en términos concretos que le da a la población, que es la Feria Vecinal en Plaza de la Madre. Todavía le falta apoyo para ser el verdadero centro de la producción de la fértil zona adyacente que tiene Carmelo.

Estas cinco cosas que mencionamos, están despegadas de su tiempo y proyectan o proyectaron en su momento la ciudad de Carmelo hacia el  futuro.

Lo demás son intentos aislados que conforman  esta ciudad desencajada en la que tenemos que movernos diariamente los carmelitanos.

Asumir el turismo.

Asumidos ya como una ciudad con un inexorable destino turístico, Carmelo debería salir a buscar a los turistas. El ejemplo de los nautas es claro: La última Semana de Turismo demostró que los nautas que venían históricamente a Carmelo ya no vienen, ya sea porque quedaron sus hijos y van a otros sitios, ya sea porque vendieron las embarcaciones, etc. Lo cierto es que aquellas mesas largas de almuerzos y cenas con varias familias de nautas compartiendo el mes de enero algunos, febrero otros, ya no se ven. Y por eso hay que salir a buscarlos, recorrer los clubes náuticos, invitarlos. Recibirlos el 1 de enero con un gran asado en el atracadero o un gran festejo. Darles beneficios en las amarras para que les resulte más barato, brindarles mayores estándares de tranquilidad y calidad de servicios.

Lo mismo hay que hacer con las empresas de lanchas, más ahora si viene en septiembre Colonia Express, como se anunció.

En ese marco, hay muchas cosas que faltan, seguramente falten muchas más pero desde EL ECO iniciamos con esta lista:

Mesa de Turismo

Carmelo tiene que tener un grupo de ciudadanos que institucionalmente y de forma regular hablen, proyecten y pauten el pulso turístico de la ciudad. Desde los ochenta y los esfuerzos de don Ademar Duarte, no hubo más comisiones de Turismo en la ciudad y eso se nota en su institucionalidad.

En los últimos años desapareció la conversación sobre turismo de la agenda local y solo quedó un coro de aplaudidores de iniciativas que funcionan por fuera, bastante lejos de Carmelo.

Necesitamos a la  gente de Carmelo hablando del turismo de Carmelo, gente que aporte ideas, que proyecte, que invierta o busque inversores, profesionales jóvenes que diseñen, y que piensen en clave de comunidad. Acaso Carmelo no tiene arquitectos jóvenes, ingenieros jóvenes, diseñadores, potenciales inversores y  operadores turísticos que le aporten una mirada nueva al desarrollo de la ciudad. ¿Alguien hizo una lista, alguien los invitó a una reunión para pensar CArmelo alguna vez?

Salir a buscar turistas.

Si nos quedamos esperando que desde Colonia capital se impulse el turismo de Carmelo en forma fuerte y constante, van a seguir pasando los años y será peor para Carmelo.

Desde la propia ciudad deben surgir las iniciativas y un programa a largo plazo para atraer turistas. ¿Cómo vienen?, en auto? en buses turísticos?, por la lancha desde Tigre, o en yates y embarcaciones deportivas.

Debemos ir a buscarlos y hacerles propuestas que no puedan desechar. Queremos que vengan porque Carmelo es un buen lugar para conocer.

Crear el relato.

A Carmelo le falta relato. Después de “él que cruza su puente regresa” que lo inventó Eduardo Arbeleche en la década de los sesenta, Carmelo no tiene un relato que lo identifique. Somos la ruta del vino, un pueblo de playa,  somos turismo náutico, somos la conexión con Tigre, somos el Arroyo de las Vacas. Somos todo eso juntos?. Bueno, deberíamos armar un relato que todos podamos repetir y que podamos difundir como marca de Carmelo.

El relato trae la mística y la mística es algo que nos está faltando.

Peatonal.

En el centro hay dos opciones: o se cambia el sentido de circulación de Calle Zorrilla a cómo estaba en la décad de los ochenta o se piensa en transformar calle Uruguay en una calle Peatonal, tal vez desde Plaza Independencia hasta Ignacio Barrios en una primera etapa y luego hasta el puente y más adelante, el tramo desde Plaza Independencia hasta el hospital.

Proyectado, en varias etapas que comprenden tres o cuatro años cada una, acompañada cada etapa por un proyecto de desarrollo que potencie a lo comercios ya existentes y que incentive a la instalación de más comercios, lugares

Terminal de Ómnibus.

A esta altura es imprescindible y no se sabe por qué el gobierno departamental y el municipio no han asumido de una vez esta responsabilidad. Hay horarios en los que salen los ómnibus que se producen enormes tapones de tránsito. 

Costanera a Zagarzazú.

Prometida durante la primera administración Moreira quedó postergada y luego la ley nacional de Ordenamiento Territorial le puso un obstáculo que hasta ahora no se ha podido superar.

Carmelo, como decía Moreira entonces, le sigue dando la espalda al río ya que la ciudad podría tener un desarrollo inmobiliario muy importante si se abriera un camino costero desde Playa Corralito hasta el balneario Zagarzazú.

Arroyo desaprovechado.

Tenemos un arroyo precioso pero está desaprovechado. Hay seis calles que llegan directamente al arroyo pero la zona costera no está desarrollada. Háblame de las calles Buenos Aires, 25 de mayo, General Flores, Aldo Perrini, 18 de Julio e Ignacio Barrios.

Además las trasversales, Leandor Gómez, Rincón y 25 de Agosto. En muchas quedan restos de viejos edificios que aprovechaban el Arroyo de las Vacas. Hoy, pensando en clave turística, son zonas que están inutilizadas y que podrían impulsarse para hacerlas crecer turísticamente.

Falta transito en el Arroyo.

El Arroyo de las Vacas debería tener vida propia. En cada una de las calles que mencionamos anteriormente debería haber un emprendimiento turístico. Ya sea un restaurante sobre el río, ya sea un emprendimientos de lanchas y botes de paseo, lugares con juegos de agua, tirolesas, trampolines, etc.